La recta final

La recta final

A falta de apenas 7 jornadas para finalizar la segunda etapa, Liga ha perdido la punta y con ello la oportunidad de oro de afianzarse en la cima en búsqueda de coronar el año sin la definición en finales. Es cierto que aún depende de sus propios resultados, pero en adelante el margen de error tiene que ser cero.

El último empate en casa, que sella la peor racha del año con tres partidos consecutivos sin conocer la victoria y logrando apenas un punto, desnudó las ansiedades que a esta altura del año pasan por Pomasqui. Comenzando por el técnico que no ha podido plantear los once abridores de esos encuentros con el sistema adecuado, resintiendo mucho el juego, y pasando por los jugadores que sintieron toda la presión de ser los favoritos para levantar el trofeo al término de la etapa.

Liga ha tenido un crecimiento interesante en este año, un inicio titubeante pero con un fuerte desempeño de su defensa y una mejora del rendimiento a medida que pasaban los partidos hizo que conquistara el derecho de jugar la final; sin embargo en esta etapa se ha perdido gran parte de esa solvencia en la retaguardia que fue su bastión, cediendo demasiados puntos en casa.

Habíamos destacado en este espacio el hecho de que, a nuestro criterio, gran parte del repunte del juego azucena se debía a la inclusión entre los titulares de Alfredo Intriago (que a propósito no jugó en ninguno de los últimos 3 partidos de Liga en condición de local, salvo el que perdió cuando entró al cambio) pero no solamente por sus condiciones sino por el papel que desempeña en el 4-3-2-1 que a gusto de muchos es la mejor disposición que le calza a Liga por los jugadores con los que cuenta.

Y siguiendo en esa línea probablemente otra pieza clave es Pervis Estupiñán por la banda izquierda, otro ausente por su participación en el mundial sub 17, quien al igual que Intriago juega un papel importante en ese planteamiento permitiendo que Madrid y Quinteros jueguen juntos por derecha; de igual forma es indiscutible que Cachete es irremplazable y Matamoros, si no abusa de los centros desde tres cuartos de cancha ni de las individualidades, puede marcar diferencias.

Como dijimos no hay posibilidad de equivocarse si el objetivo es ganar la etapa y alcanzar la undécima directamente, y, de no ser así, siempre queda la posibilidad de recuperar el fútbol para llegar en las mejores condiciones posibles al final del año para enfrentar a quien sea. Como dijo Esteban Paz, depende absolutamente de Liga el poder hacerlo; confiamos en que así será. Zubeldía deberá ponerse esa carga al hombro y demostrar las condiciones por las cuales fue renovado para el 2016, talento y capacidad existen, pero hay que plasmarlo en la cancha.

Deja tu comentario: