La hoguera bárbara

La hoguera bárbara

En mi última publicación en este espacio, la misma que data del día 04 de julio del presente, ante el triunfo de 2 a 1 sobre Fuerza Amarilla, dije lo siguiente:

“La construcción de esa identidad, la que Gutiérrez busca plantear, va dándose paso a paso, estructura en la que son once importantes en la cancha, once colaboradores de juego y prácticos al momento de ejecutarlo y de mantener un resultado a favor. Tomará tiempo, sí, partido a partido se va dando, y habrá que confiar.  Veremos al final”.

Eso ya parece del siglo pasado, puesto que el nombrado ya no está al mando de Liga, en una decisión que tuvo mucha presión mediática, demasiada a mi criterio, más la postura de un gran sector de los hinchas que se lo tomaron personal como que hubiera sido con ellos – aunque eso está pasando en todo momento y a cada instante – . En fin, en un abrir y cerrar de ojos, el uruguayo se fue y Alex Aguinaga llegó a velocidad, en un tris, diesciseis días después de mi citada publicación.

No pretendo ni voy a analizar los dos meses de El Güero frente a Liga Deportiva Universitaria, ya habrá tiempo para ello. Es evidente que la campaña es inestable, como un barco en la tormenta y con mar bravo, pero ¿es Alex Aguinaga el único responsable? La dejo picando en el punto penal.

Lo que me ocupa es que no existe un mea culpa desde arriba, o al menos eso parece, pero tampoco por eso voy a atacar con toda la artillería a quienes toman las decisiones, al calor de un resultado de fútbol pidiendo que se vayan todos. Y ese sí es el gran problema: En este modernidad líquida, – acuñando el nombre del libro Zygmunt Bauman -, por la fluidez y velocidad con la que hoy se vive, alabamos e idolatramos algo que más tarde desechamos porque no sirve y entonces la estabilidad no existe.

Hace poco el discurso era “Liga y Paz 20 años más” ahora es “Lárgate Esteban, te queda gigante” sumando epítetos peores y juicios de valor. Desde lo oficial, antes era “Todo por Liga” ahora modificado en “Unidos por Liga” con el sutil y tácito mensaje de que o apoyas o quédate en silencio. Hay formas y formas; encima, Esteban Paz sale contestar todo lo que sucede y a dar explicaciones hasta por qué el gato sí tiene una quinta pata. Eso enciende más el fuego y se vuelve interminable la hoguera, donde la intolerancia es el caldo de cultivo de esta vorágine de palabras cruzadas, de la cual los medios se hacen eco y el ciclo está cumplido.

Ese incendio termina provocando cosas aún peores: los destrozos a la propiedad privada y la intromisión del “hincha” el día miércoles en Guayaquil, lo que lamentablemente traerá “venganza” para el partido en Quito, o peor aún, el lanzamiento de objetos contundentes hoy en La Caldera del Sur, porque otra vez la ofensa de que Liga pierde el partido -jugando bien, mal, más o menos, con penal o sin penal -, es personal y de muerte.

A Liga, por tener llamados de atención reiterativos, el día martes en la F.E.F. seguro le caerá la suspensión de Casa Blanca, lo cual le obligará a jugar en otra sede, con todas las implicaciones que eso tiene, y las posturas y discursos ante eso, harán que el fuego siga consumiéndonos a todos de cualquier manera. Llamados de atención a causa de quienes, se auto consideran, “los más hinchas de los hinchas”.

No, la solución no es que se vayan todos, y tampoco es que Liga juegue bien o vuelva a ganar todo. La verdadera solución es que cada quien, dentro de este escenario, cumpla su rol y función, pero como pasa en el mundo de hoy, todos los roles están alterados. ¿Y el fútbol como tal? que en paz descanse.

En todo caso, Liga tiene el mejor lugar del mundo, sin mallas, donde no podrá jugar.

3 Comentarios

  • Rafael

    Sep 26, 2016 - Responde

    Ojalá siga comentando con mayor frecuencia, por el bien de la página que parecía abandonada y de los hinchas, para tener análisis serenos y orientadores.

  • Edison

    Sep 26, 2016 - Responde

    Para ser hincha también se necesita estar presente y ser autocrítico. Te felicito Jorge por tu opinión, hinchas como tú nos hacen falta para poder abrir los ojos, en todos los roles y funciones de este equipo. Siempre es bueno una visión crítica y fresca.

  • Dennis Sandoval

    Sep 26, 2016 - Responde

    Hay un gran problema dirigencial y ya no hay como taparlo con un dedo como hace años. Hay 0 autocrítica en la cabeza del equipo, la gente se ha alejado del estadio y ni se han preocupado por atraerla nuevamente, al hincha que ve malos resultados, un juego de llorar, lo llaman novelero desde la dirigencia y lo castigan con precios elevados.
    Gutierrez dijo que si quieren espectáculo vayan al circo, pues en esto nos hemos convertido en precisamente un circo, en el que la dirigencia ataca al hincha, el hincha a los jugadores, los jugadores al tecnico, el tecnico al aguatero y así. Así estamos.

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