¿Existe el fracaso?

¿Existe el fracaso?

Me reencuentro con este espacio, a los tiempos, para compartir algo que se traduce en la pregunta que le he puesto de título. ¿Existe el fracaso? De mi experiencia entiendo que no, que lo único que sucede es que los resultados que se generan son distintos a los esperados porque alguna parte de la operación no fue la correcta, ni siquiera cabe decir “se hizo mal”, ante lo cual el único camino es perserverar y seguir y seguir…y seguir. 

El Ser Humano está acostumbrado a pararse en juicio y crítica con objeto de quién sabe qué, o en realidad, de liberar frustraciones y responsabilizar a otros de varias cosas, basado en emociones y pasiones, y es lo que en el fútbol pasa cada domingo. Me pregunto o, te pregunto: ¿De qué sirve tildar de fracasados a otros, cuando tu (o yo) estás (o estamos) en unas gradas o frente la pantalla de tv? Para nada más que tu estado de ánimo se altere y afecte a las personas y circunstancias de tu vida.

Claro, porque muy fácil será siempre destruir y decir “yo tengo la razón” respecto a algo; en este caso, ante la campaña de Liga, sus resultados, los jugadores, la dirigencia y tantos más. “El fracaso es simplemente la opinión que alguien tiene sobre cómo se deberían hacer ciertas cosas” dice Wayne W. Dyer. De tal forma, ¿si tu estuvieras en la misma circunstancia y recibes un pase en profundidad: me puedes asegurar y firmar a ciegas que lo convertirías en gol?; ¿Si eres último hombre, no te burlarían jamás y despejarías todas? Si te nombran como Director Técnico, ¿Ganarías todos los partidos y todos los torneos? Seguramente no, y qué tal si por eso recibes todo tipo de insultos de parte de quienes están cómodamente sentados, ¿Cómo te sentirías? Contéstate a ti mismo, no a mi, sólo te invito a que por un momento te pongas en los zapatos del otro, en este caso del jugador o del dirigente. Ahora te llevo más allá: ¿En cuántas áreas de tu vida sólo te pasas criticando y responsabilizando a los demás de lo que no consigues?

El camino al éxito es la suma de errores, de los cuáles se aprende para hacerlo mejor la siguiente vez hasta lograr el objetivo. Lo llevo al fútbol de nuevo: ¿Cuántos errores le costó a Liga el ser Campeón de la Copa Libertadores 2008? Pues todos los que tuvo, pero siguió y siguió, partido a partido, desde su creación en 1930 hasta ese glorioso día. Le costó eliminaciones, le significó derrotas en fases iniciales, le costó descensos y muchas cosas más. Volver a hablar de fracaso cuando una etapa no se logra, o cuando el puesto en la tabla no está entre los mejores, es un despropósito. Se trata de constancia, de cada juego, por sobre las circunstancias, y así los objetivos se darán de nuevo, solamente en el transcurso del tiempo, del mejorar, del prepararse, del rediseñar varias cosas para lograrlo. Por eso es que los triunfos y los objetivos cumplidos tienen un sabor maravilloso.

No te ataco ni te lo tomes personal, solamente te invito a la reflexión.

@jorgeramadan81

1 Comentario

  • Conociendo al autor de esta muy interesante persepectiva, no tengo la menor duda de sus magníficas y constructivas intensiones. Al mismo tiempo valdría la pena reflexionar si bajo esta misma perspectiva existe el éxito? o también resultaría ser un cúmulo de circunstancias favorables que determinaron que se consiga aquello que inicialmente se propuso conseguir.

    En mi humilde entender tanto el éxito como el fracaso existen y son tan reales como necesarios en la vida humana, no están para provocar la envidia o la crítica de los demás, sino como una oportunidad para modelar en cada persona una mejor versión de uno mismo en cada día.

    ´Nadie puede envanecerse de sus éxitos si no no fue capaz de asumir con responsabilidad sus fracasos´.

    Confiando complementar la ilustrativa visión de Jorge en este magnífico artículo.

    Saludos cordiales,
    CUCHO

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