El (largo) camino a la final

El (largo) camino a la final

El domingo pasado Liga volvió a empatar de visitante. A pesar de tener la gran oportunidad de alejarse de sus escoltas no se pudo alcanzar los tres puntos que hubieran significado poner mayor distancia con sus inmediatos rivales.

Después de un gran triunfo en el manso Guayas (convalidado en Casa Blanca el miércoles anterior) volvió la media inglesa, ganar en casa y empatar de visita. El equipo mantiene el invicto pero sobre todo la punta, manteniendo la ilusión con la final a cada fecha que pasa.

Pero, ¿está Liga en buen camino? Los números dicen que sí, es líder del torneo, lleva 16 partidos invicto, tiene el segundo mejor gol diferencia y la valla menos batida. Sin duda es una gran campaña y el primer lugar en la tabla avala todo el trabajo realizado por el cuerpo técnico encabezado por Luis Zubeldía; pero hay quizá algo que buena parte de la hinchada de Liga extraña: el buen juego.

No es cuestión de criticar, más aún estando en un gran momento (o como dice el dicho palo porque boga….), pero seamos sinceros, hace rato que el juego de Liga dejó de tener como constante el buen trato del balón; aunque siendo justos también deberíamos decir que ha habido chispazos de ese juego que la hinchada del albo, siempre de buen paladar, exige del equipo.

A esto debemos sumar la falta de consistencia en el juego, especialmente fuera de casa. Si comparamos los dos partidos jugados en el Atahualpa (¿en serio creemos que jugar en el Atahualpa es ser visitantes?) con el partido jugado en Guayaquil, sobre todo en el primer tiempo, tenemos dos caras de la misma medalla; allá se jugó con ambición, buscando desde el minuto 1 el gol, manteniendo el balón; aquí hubo parsimonia y hasta conformismo con la igualdad.

Dolió ver como el fin de semana se dejaron escapar los tres puntos, sobre todo porque con el juego exhibido parecía demasiado lejos el gol y solo una individualidad del Pancho Jr., gran nivel del joven volante, pudo ponernos en ventaja y, además, por la forma en la que llegó el gol camarata, luego de un infantil, innecesario e imprudente error cometido por Pervis Estupiñán, otro juvenil con muy buen nivel.

De aquí en más todos los partidos serán una “final” pues el fin de la primera etapa se acerca, no como siguen diciendo algunos que “esto recién empieza”, y cada punto ganado o perdido pueden marcar la diferencia considerando el nivel que eléctricos y sangolquileños están mostrando. Por lo pronto hay que seguir sumando y manteniendo la racha perfecta en casa este sábado, con aliento de las gradas llenas, una sana costumbre para este 2015.

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