Un día de Copa es…

Un día de Copa es…

Tener el corazón latiendo a un millón de pulsaciones por minuto desde el despertar en la mañana.

Escuchar todas las radios y leer todos los portales para saber si algo nuevo sucede con el equipo en el transcurso de las horas hasta el partido.

Emocionarse y llorar cuando alguno de esos recuerdos únicos se cruzan en el camino, sea en audio, en video, en papel, como venga.

Imaginar todo el día la alineación perfecta y precisa para encarar al rival de turno, que siempre será el más difícil, por viejo conocido que sea.

Cumplir todas las actividades agendadas para el día o en su defecto adelantar los temas de oficina, para en cualquier caso llegar temprano al estadio.

Aprovechar cada conversación con alguien para hacerle notar la alba pasión flotando en el ambiente, con sonrisa de oreja a oreja para ocultar los nervios.

Soportar el comentario rival de “otra vez estos pesados sacándonos en cara sus copas”.

Llevar la camiseta, la bandera, la bufanda al lugar de trabajo para decorarlo…y para salir cambiados rumbo al estadio.

Es activar todas las cábalas para que los santos del fútbol vuelvan a dar una manito para lograr el resultado.

Subir el volumen al máximo del tono de llamada del celular para que a cada instante suene “Va por ti Ecuador” o “Casta de Campeón”.

Aguantar el tráfico rumbo a Casa Blanca, pidiendo al cielo que permita llegar a tiempo al partido y que no haya mucha fila para entrar.

Sufrir con el pitazo inicial del juego y más con el tiempo que pasa a toda velocidad mientras el gol no llega.

Levantarse y sentarse a cada rato, viendo el partido, al mismo tiempo siguiéndolo por radio y publicando en redes fotos y comentarios del mismo.

Gritar gooooooooooooooooooooooooooooolllllllllllllllllllllllllllllllll cuando sucede o chuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu cuando nos lo hacen (y el tiempo pasa mucho más rápido desde ese momento).

Volver a casa con el resultado y felices, o sin el resultado y preguntándonos por qué.

Un día de Copa es esto y muchas cosas más, ¿Cómo es tu día? Déjanos saber comentando esta publicación. Lo cierto es que ya hacía falta la Copa Libertadores en Casa Blanca.

¡Los ojos de América vuelven a Ponciano!

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