Y esta fue la décima vez..

Y esta fue la décima vez..

Después de una verdadera batalla de poder a poder, Liga Deportiva Universitaria terminó coronando un 2010 de éxitos, con el título del campeonato ecuatoriano de fútbol, el décimo en la brillante historia azucena.

Como toda final, los dos partidos disputados por Liga y Emelec fueron de mucho nervio, muy parejos. Tan solo errores, o las individualidades, permitieron que se rompan los cerrojos defensivos que armaron Sampaoli y Bauza, en Quito y Guayaquil respectivamente.  El de esta noche, no fue un dechado de virtudes, pero fue el local el que siempre fue para adelante.  Los albos se dedicaron a esperar en su campo, y no tuvieron claridad para retener el balón en la media cancha.

El planteamiento de Bauza maniato a los azules. En defensiva los albos eran soberbios, pero no lograban crear peligro sobre el arco de Klimovich. Salguiero y Luna, aunque algo mejorados, todavía denotaban las huellas de las lesiones  que les impidieron estar al 100% en la parte final de la temporada.  La falta del pirata Barcos se sintió, sin ninguna duda.  Fue unicamente con el ingreso de la gran figura de la primera final, Miller Bolanos, cuando los universitarios lograron tener un poco más de control de la esférica, y hasta tuvieron una clara opción de gol en sus pies, pero el golero azul ahogó el grito de gol.

Como lo dijimos anteriormente, un error de Ulises de la Cruz en la salida, se transformó en gol de Quiroz, un gol que levantó a los millonarios, que a punto estuvieron de conseguir la segunda a minuto seguido. Pasado el susto, y con toda la experiencia del Pancho Cevallos, la U retomó el manejo del juego y cerro todos los ataques eléctricos hasta el quinto minuto del tiempo adicionado por el central Vera, de regular actuación.

El pitazo final fue el inicio de una fiesta blanca total, en las gradas del Capwell, en las afueras del mismo (con toda la gente que fue estafada por la dirigencia de Emelec y se quedo con entrada en mano fuera del estadio), en la Casa Blanca, y en todos y cada uno de los hogares donde hay un liguista, desde Galapagos hasta el Japón.

Para todos los liguistas, una Blanca Navidad!

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