No hay justicia en Ecuador
El título podría describir una nota política, sin ningun problema, pero ahora fue en el fútbol.
Ecuador jugó un muy buen partido, con una actitud que sobresalió en el primer tiempo y en la parte final del segundo tiempo. Fue mucho más que Brasil en la balanza, pero pagó caro sus errores en el área chica, y los pagó con un resultado que tiene sabor a poco y complica el futuro. Empate "sobre la hora".
Como se preveía desde inicios de semana, Sixto Vizuete alineó a la Tricolor con José Francisco Cevallos (1) en el arco; Néicer Reasco (18), Iván Hurtado (3, cap), Giovanny Espinoza (17) y Walter Ayoví (15) en la defensa; Segundo Alejandro Castillo (14), Edison Méndez (8), Joffre Guerrón (7) y Antonio Valencia (16) en el medio campo; y en la ofensiva Cristian Benítez (11) y Felipe Caicedo (10). Suplentes: Elizaga (12), Noboa (6), Quiroz (5), Montero (13), Ambrossi (4), Palacios (9), Guagua (2).
Brasil, de la mano de Dunga, alineó así: Julio César (1) en el arco; Maicon (2), Lucio (3), Luisao (4) y Marcelo (6); Gilberto Silva (8), Felipe Mello (5), Elano (7), Ronaldinho (10) en el medio campo; Robinho (11) y Luis Fabiano (9). Suplentes: Roni (12), Daniel Alvarez (13), Miranda (14), Julio Baptista (16), Alexander Pato (17), Adriano (18), Josue (15).
Ecuador arrancó el partido bien, atacando, dominando la poseción del balón y quitando espacios al rival. Sin embargo Brasil se dió modos para llegar a los tres minutos con una pirueta de Robinho y un dispado de Marcelo que fue bien resuelto por Cevallos. De ahí en más, Ecuador se mostró incisivo, pero con poca puntería. O buena puntería si se trataba de disparar en el cuerpo del golero Julio César (que ataja en el Inter de Milán), a quién los delanteros ecuatorianos se encargaron de consagrarlo como figura de los verdeamarillos.
En los primeros veinte y cinco minutos Ecuador ya se había perdido varias ocasiones de marcar goles: primero en un zapatazo a Benítez, luego un tiro libre de Méndez y después, tras el rebote, Guerrón, solo frente al arco, le pegó suave, sin confianza y al cuerpo del arquero. Hubo más. Brasil realizó un cambio obligado por lesión de Maicon, con el ingreso de Dani Alves, del Barcelona al minuto 23.
Luego Antonio Valencia en la segunda oportunidad (la primera fue bloqueada y le quedó enseguida para la segunda) reventó el balón en el ángulo izquierdo del golero. Minutos después Felipe Caicedo disparó de media vuelta y el balón salió a centímetros del palo. Por Brasil, solo Dani Alves intentó de media distancia, mientras Ronaldinho y Robinho solo tocaban el balon esporádicamente. LLegó un tiro cruzado desde unos 30 metros de Walter Ayoví que sorprendió a todos, menos a Julio César quién voló abajo a la izquierda y desvió el balón al tiro de esquina.
La segunda etapa inició sin mayor novedad, casi de la misma manera, y digo casi, porque la impresión que quedó es que Ecuador bajó el ritmo y la actitud, además cedió un poco el balón a Brasil. Otra impresión que queda, aunque quizá para minutos más adelante, es que Sixto Vizuete se demoró en realizar las substituciones.
De la misma manera, Ecuador siguió llegando, y se repitió la película del primer tiempo. Julio César le sacó un disparo a Caicedo, luego uno a la Sombra Espinoza que la ilusión óptica del toque del balón en la malla lateral hizo gritar a muchos de los 37.000 asistentes un gol que no fue. Y luego otra vez a Guerrón, que solo frente al portero, disparó potentísimo a quemarropa, pero con la mira en el cuerpo gris (color del uniforme del golero brasilero), entonces una vez más, se ahogó el grito de gol. a estas alturas el criterio era que debía ya realizarse un cambio, con la salida de Guerrón y/o Felipe Caicedo.
Por Brasil, solo Luis Fabiano inquietó a Cevallos. Luego lo que sería casi una tragedia: el DT brasilero, Dunga, sacó a Ronaldinho e ingresó a Julio Baptista, ex delantero del Real Madrid, actualmente en el AS Roma, quien en su primer balón, pocos segundos luego de ingresar, disparó justo al poste izquierdo de Pancho Cevallos, a los 27'ST. El balón luego le pegó en la espalda al golero y cayó el valdazo de agua fría. Gol de Brasil.
Mientras en la general sur se producía un intercambio de golpes entre algunos hinchas, Luis Fabiano repitió la escena del gol y disparó sobre el arco ecuatoriano, en primera instancia sacó Cevallos y en segunda estrelló el balón en el poste. En el contragolpe, a falta de un minuto, Edison Méndez desbordó por la derecha, fue hasta el fondo hizo la pausa, elevó el centro para el "Chucho" Benítez que otra vez impactó en el cuerpo de Julio César, y en el rebote Cristian Noboa, quien había ingresado por Joffre Guerrón faltando quince minutos para el final, marcó el empate.
El juez dió tres minutos de adición, en el contragolpe Benítez tuvo una ocasión más que no pudo resolver, y listo. Fin del partido, empate registrado, que sirve de poco, más con los resultados de los rivales directos que todos ganaron (Uruguay, Chile y Colombia).
En la opinión de todos, Ecuador mereció más, queda el sabor a injusticia. En el fútbol no existe la justicia, dice un refrán que se escucha muy a menudo. Se pagó los errores frente al arco con el resultado no deseado. Más allá de que se realizó un muy buen partido frente al pentacampeón Mundial. Ahora solo queda vencer al puntero, Paraguay, el miércoles a partir de las 16:20.



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