Diario Expreso: Hinchas en Guayaquil
Lágrimas de alegría por el nuevo campeón. Hinchas de Liga en Guayaquil lloraron por la consagración
Para Fernando Arellano el 2 de julio del 2008 fue el mejor día de su vida. El hincha de Liga de Quito festejó la final copera junto a toda su familia en el bar ‘La Canchita’, en Guayaquil.
Lágrimas, angustia, impotencia y coraje, fueron algunas de las sensaciones que vivió la familia Arrellano - Vélez cuando disfrutaban del partido junto a un centenar de personas que se dio cita en el bar mencionado, en donde el meta José Francisco Cevallos es accionista.
Como muestra de su amor a Liga, Fernando lleva en su brazo izquierdo un tatuaje con el escudo del equipo albo y lo aumentará con las estrellas de la U, porque fue la promesa que hizo si Liga quedaba campeón.
Su esposa María Alexandra Vélez y sus hijos Gabriela, Nathaly, Washington y Álex se abrazaban, saltaban y enloquecían cuando los jugadores del equipo quiteño se acercaban al área rival.
Ni siquiera los tres goles de Fluminense que les valió el empate para el tiempo de alargue hizo desanimar a los aficionados azucenas a alentar a su equipo que lo veían desde las pantallas gigantes.
“Hay mucha gente de Liga aquí también en Guayaquil, esta camiseta (la de Liga) la tenía colgada en mi negocio pero ahora me la pongo con orgullo, a veces es medio peligroso ponérsela aquí en la ciudad porque poco más y nos quieres matar, pero no me importa, todo por mi Liga”, comentó Arellano mientras flameaba su bandera de la U.
Su hijo Álex Arellano no pudo contener las lágrimas cuando José Cevallos detuvo el último penal cobrado por el goleador del Fluminense Washington y Liga se convirtió en el nuevo campeón de América.
“Le quiero dar gracias a Dios por dejarme vivir este momento y a mi padre por hacerme hincha de Liga desde pequeño y seguir con la tradición”, expresó llorando Álex, mientras los asistentes al bar bailaron hasta samba y coreaban en masa la canción del conjunto albo. La fiesta fue de todo el Ecuador. (APS)
Lágrimas, angustia, impotencia y coraje, fueron algunas de las sensaciones que vivió la familia Arrellano - Vélez cuando disfrutaban del partido junto a un centenar de personas que se dio cita en el bar mencionado, en donde el meta José Francisco Cevallos es accionista.
Como muestra de su amor a Liga, Fernando lleva en su brazo izquierdo un tatuaje con el escudo del equipo albo y lo aumentará con las estrellas de la U, porque fue la promesa que hizo si Liga quedaba campeón.
Su esposa María Alexandra Vélez y sus hijos Gabriela, Nathaly, Washington y Álex se abrazaban, saltaban y enloquecían cuando los jugadores del equipo quiteño se acercaban al área rival.
Ni siquiera los tres goles de Fluminense que les valió el empate para el tiempo de alargue hizo desanimar a los aficionados azucenas a alentar a su equipo que lo veían desde las pantallas gigantes.
“Hay mucha gente de Liga aquí también en Guayaquil, esta camiseta (la de Liga) la tenía colgada en mi negocio pero ahora me la pongo con orgullo, a veces es medio peligroso ponérsela aquí en la ciudad porque poco más y nos quieres matar, pero no me importa, todo por mi Liga”, comentó Arellano mientras flameaba su bandera de la U.
Su hijo Álex Arellano no pudo contener las lágrimas cuando José Cevallos detuvo el último penal cobrado por el goleador del Fluminense Washington y Liga se convirtió en el nuevo campeón de América.
“Le quiero dar gracias a Dios por dejarme vivir este momento y a mi padre por hacerme hincha de Liga desde pequeño y seguir con la tradición”, expresó llorando Álex, mientras los asistentes al bar bailaron hasta samba y coreaban en masa la canción del conjunto albo. La fiesta fue de todo el Ecuador. (APS)
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