Una aplanadora que se frenó

Una aplanadora que se frenó

No le voy a preguntar sus sensaciones o emociones al final del partido, porque distorsionaría el resultado de esta crónica, sin embargo puedo decir que, sea cual fuere su sentir, yo lo entiendo perfectamente. Lo que sí le voy a preguntar es: ¿pensó que Liga se pondría en ventaja tan rápido? creo que nadie se lo imaginó. Dos minutos de iniciado el partido y Guerrón, corriendo por su banda, levantó un centro preciso que “Taca” Bieler lo aprovechó de excelente manera. Golazo en toda la extensión de la palabra y Liga arriba en el marcador.

Parecía que el segundo gol no tardaba en llegar; sin embargo, debemos mencionar que Fluminense pudo empatarlo enseguida de no ser por la excelente actuación de José Francisco Cevallos. De todas maneras la igualdad se estableció luego de un excelente tiro libre ejecutado por Darío Conca al minuto once. Había que empezar de nuevo y eso es lo que Liga hizo. Llegaba la locura en el Estadio de Ponciano.

Nos situamos en el minuto veintiocho de juego. Luego de un remate de Bieler que el gran arquero Fernando Henrique había salvado, Joffre Guerrón recogió el rebote para sacar un verdadero cañonazo que dejó sin posibilidad al portero brasileño. ¿Lo habrá visto al balón? me pregunto y le paso la inquietud a usted que me lee. Algarabía en los graderíos y en la cancha por el resultado. No terminó todo ahí porque cuatro minutos más tarde el Campeón Ecuatoriano puso la tercera anotación. Fue el turno de Jairo Campos quien cabeceó luego de un tiro de esquina. Otro gran gol “albo” en su estadio.

Creo que coincide conmigo si le digo que Liga Deportiva Universitaria estaba masacrando y aplastando a la visita. Los dirigidos por Renato Gaucho no entendían lo que ocurría y mostraban poca reacción, mientras que el equipo del “Patón” aceleraba a fondo y jugaba con sobriedad. Liga era mucho más sin lugar a dudas. Eso significó el cuarto gol, esta vez a cargo de Patricio Urrutia, quien se había ausentado de la tabla de goleadores. “El Pato”, de cabeza venció a Fernando Henrique y salió festejando, por lo menos como loco, y dándose palmadas en el pecho. Fluminense estaba K.O. y era para goleada.

Seguramente está preguntándose cómo voy a iniciar el segundo tiempo. El mejor jugador de Fluminense, durante toda la copa, no de casualidad lleva el diez en su espalda, silenció a la Casa Blanca apenas a los seis minutos del segundo tiempo. Thiago Neves de cabeza, luego de centro de Gabriel. acortaba la ventaja. Le soy sincero, el erro no es de Araujo ya que un resbalón es de esos eventos desafortunados, pero si Ambrosi controlaba a Gabriel nada hubiera ocurrido. Se lo digo porque la llevada al número cuatro de la U fue frente a donde yo estaba sentado, por eso me atrevo a decirlo. En fin cuatro a dos y con toda la etapa por delante.

Mentiría si le digo que Liga siguió igual luego del gol; no fue así. Se sintió “el golpe” y de ser un equipo sin piedad y avasallador, pasó a ser impreciso, por momentos ansioso lo cual derivó en errores, de manera especial al momento de habilitar a jugadores ofensivos. Algunos minutos debieron pasar para retomar la calma pero la velocidad se perdió. Pese a eso, Damián Manso estuvo cerca de conseguir un gol “de otro partido” tras una gran jugada en el área; además, un tiro de esquina cobrado por “El Piojo” casi se convierte en gol olímpico.

¿Cree que me contradigo? le digo que oportunidades no faltaron, pero ya no fue igual y como suele ocurrir en estos caso, las manecillas del reloj giraron mucho más rápido de lo normal. Urrutia tuvo el quinto gol pero su remate se estrelló en el horizontal, rebotó afuera y Fernando Henrique atrapó el balón. Faltaban dos minutos para el final del partido. No fue y así terminó esta primera final de Copa Libertadores.

Pese a la diferencia de goles, quedó en la mayoría de asistentes el agridulce sabor del resultado, producto del descuento de Fluminense apenas empezado el segundo tiempo. Sin embargo, es una ventaja de dos goles que Liga tendrá que saber manejar y usufructuar. Cuando Liga salte a la cancha del Estadio Maracaná, saltará como campeón precisamente por esa diferencia de goles. Bauza deberá transmitir a sus muchachos mucha tranquilidad para traer la tan ansiada copa por primera vez al Ecuador. Faltan noventa minutos y con un equipo ecuatoriano con superioridad. Seguiremos esperando hasta que llegue el día, a retomar fuerzas se ha dicho.

Estaré en Río de Janeiro la próxima semana en el legendario Estadio Maracaná, les contaremos sobre la experiencia a nuestro estilo.

Deja tu comentario: