Un iluminado gol

Un iluminado gol

Liga saltó a la cancha de Ponciano con un equipo que parecía haber encontrado su adecuado funcionamiento, tras un excelente segundo tiempo en Ambato contra Macará. Seguramente esa era la idea con la que muchos de los hinchas nos quedamos, ese anhelo de volver a ver al equipo consolidado.
Pero aún falta para que el equipo albo llegue al nivel que busca Edgardo Bauza, entre otras razones porque no hay todas las fichas disponibles cada semana, hay líneas que aún necesitan tener mayor conexión, mejorar la marca y elevar la contención.

La visita vino a proponer con un 4-4-2, que resultó muy efectivo al momento de controlar al medio campo, y mandó marca especial a fichas claves en ataque como Echeverría y Vitti. Pese a que en el primer tiempo nuestro joven refuerzo paraguayo pudo hacer de las suyas con gran habilidad e ingenio, las veces que llegó no tenía quien definiera la jugada. Los azules, por su parte, impusieron fuerza y rapidez, sobrepasaron el medio campo y jugaban en cancha de Liga, acercándose peligrosamente al área de Domínguez con intensidad, pero con poca precisión al momento de definir teniendo a su mejor ejemplo a Marlon de Jesús, o encontrándose con un “Dida” que respondió impecablemente durante la mayor parte del cotejo.

Así transcurrió el primer tiempo, con un local que al llegar al ataque se desarmaba por impresiones y la pérdida del balón y con un Nahuelpán que no tuvo una buena noche. La visita pese a su propuesta no logró lastimar, pese a su ímpetu, logrando que el marcador no pase del cero.

Para el inicio de la segunda etapa ninguno de los dos equipos presentó cambios, sin embargo se pudo notar que Vitti adelantó su posición para acompañar a Nahuelpan, mientras Eduardo Echeverría cobraría los tiros de esquina (acción que en el primer tiempo correpondió a Vitti). Entre tanto el compromiso se volvió trabado, Emelec intentaba generar al igual que el primer tiempo, pero LIGA lo impedía con un buen trabajo defensivo que mantuvo alerta y en destacadas actuaciones a Bone y De la Cruz.

Al minuto 60 empezarían los cambios. En LIGA, con la salida de Pabón y el ingreso de Joao Plata para la misma posición, buscando aprovechar la rapidez y experiencia del pequeño delantero de la U. Luego vendría un cambio que varios de los hinchas cuestionaron, la salida de José Francisco Cevallos Jr., por Urrutia. Si bien “Cevallitos” en cierta medida cumplió por el centro, Urrutia ayudaría en las labores de contención, anticipación y reparto del balón más que nada por su experiencia, y a mi parecer cumplió.

Mientras tanto Emelec lograba arrebatar el balón por repetitivas imprecisiones albas y aplicaba intensamente el contragolpe con velocidad haciendo pasar varios sustos a la portería de Dominguez, que no pasaron de eso pese a que el técnico Quinteros había dispuesto refrescar la delantera con el peligroso Valencia.

Al minuto 78 se produciría la variante de Pablo Vitti por Kevin Mercado (cumplida la petición de mucho hinchas, teníamos un equipo mixto con jóvenes en cancha) de esta manera Plata se adelantaría para ser mayor apoyo en ataque acompañándole a Nahuelpán.
El partido a estas alturas no tenía la calidad que tuvo en Guayaquil pese a que los dos equipos no renunciaron nunca al ataque, la ansiedad no permitía se desarrolle jugadas claras. Y cuando muchos pensaban que nos iríamos con el empate, o también corría por la mente que solo una jugada con algo de suerte, una iluminación podría cambiar el partido, llegó un saque esquinado que conectó con un Hidalgo que con rápido maniobra logró levantar un centro preciso para el ágil y vivaz Joao Plata que se encontraba junto a su marca cerca del área, logrando acomodar el balón con el pecho y definir de derecha, con gran categoría. 3 puntos de oro que fabricó Plata.

LIGA ganaba y Casa Blanca se iluminaba ante el delirio de sus hinchas que solo esperaban el pitazo final, en un partido sufrido. Si bien el equipo no hizo un buen partido, son tres puntos valiosos que darán impulso a la búsqueda de la calidad. Y si volvemos atrás recordaremos que en el Capwell quizás LIGA fue el mejor, pero no ganó y ahora la situación fue distinta. Así suceden en cosas del fútbol cada semana, en distintas partes del mundo, porque finalmente es un juego y el resultado final cuenta pese a lo vistoso que pueda ser.

Para terminar, comentarles que ayer un joven hincha elevó demasiado su adrenalina y emoción al momento de festejar en las mallas el gol alcanzado y sufrió una caída que lo condujo al Hospital Eugenio Espejo con varias lesiones. Hecho lamentable y que debe ser tomado en cuenta porque si bien caemos en éxtasis con una emoción así tenemos que precautelar nuestra vida y la de quienes nos rodean. Además, como Cyberalbos reiteramos el llamado al alto a la violencia, que también se vivió afuera del estadio previo al cotejo.

No caigamos en provocaciones, están bien las cargadas, pero para generar una sonrisa, un ambiente futbolero, pero no ir al “piedrazo” o a la batalla que está fuera de lo deportivo. Recordemos que los únicos guerreros son nuestros admirados futbolistas que cada semana se preparan para dar los mejores pases, para correr, cabecear, atajar, etc. Solo ellos la tienen que luchar.