Último minuto…otra vez

Último minuto…otra vez

Durante el comentario que realicé en redes sociales para Cyberalbos, cinco o siete minutos antes del gol conseguido por Liga, escribí: “A menos que haya un error/genialidad el empate está clavado en el marcador”, dado lo que ocurría en la cancha para ese momento. Lo curioso es que no fue uno, sino dos errores los que marcaron el juego, y que de todas formas derivaron en la igualdad en el resultado.

En la foto Ariel Nahuelpán, quien, ante un error de Azcona y toda su defensa, tras centro de Cheme, adelantó a Liga al minuto 84 de juego, de prepotencia, de empuje y con fuerza. Lo pongo así porque es lo que se vio en el estadio, aunque finalmente se confirmó que en propia puerta Christian Ramírez embocó el balón. Más allá de a quién la F. E. F. acredite la conquista, la sentencia se confirmaba.

Sin embargo, lo impensado ocurrió al minuto 93, puesto que se había decidido añadir cinco cuando se cumpla el tiempo reglamentario, ante la lesión que Ramírez sufrió en el momento del autogol; situación que le significó salir en camilla de la cancha.

Centro de Daniel Samaniego ejecutando un tiro libre desde media cancha, sí, media cancha hacia el área de Liga. Estigarribia hace la distracción ante la que Ulises de la Cruz cae, la pelota botea, Bone no agarra bien la marca de Angulo quien, a velocidad y de cabeza, empujó la bola hacia el arco de Domínguez que también estuvo distraído. Sentencia doblemente confirmada.

Es que en el trámite del partido, el primer tiempo de LDU fue nada diferente de lo que mostró en los dos anteriores, mientras que Independiente lució mejor y más compacto. Vale recalcar, ante la discusión de la última semana,  que ni Reasco ni Ambrosi estuvieron de titulares (el último de los nombrados ni en la banca) y la cosa no era distinta de lo visto ante Liga de Loja y Deportivo Cuenca. De hecho, un tiro libre de Porozo al minuto 15 ya puso en peligro a la U cuando la pelota se estrelló en el vertical de la mano izquierda de Domínguez.

En la segunda etapa, Liga mejoró e Independiente tomó muchas precauciones, sintiéndose conforme con el empate a cero, tanto que llegó a defenderse con nueve jugadores. Ya no fue ni de cerca peligroso como lo fue en la primera mitad, pero en vez de recibir el golpe del autogol y la lesión de su jugador, dio una puñalada con el empate, ante tan notoria distracción de la última línea y el arquero del equipo universitario.

Podría ser de perogrullo la frase aquella de que “los partidos se juegan hasta que el árbitro pite el final”  puesto que es una verdad obvia, pero nunca antes tan cierta como en esta ocasión en el Atahualpa.  La hinchada, que ya se había mostrado enojada en varios pasajes del partido, explotó en furia ante lo visto en la cancha, tanto con el rendimiento de la U, como con la forma en la que Independiente logró la igualdad en el placard.

La verdad es que Liga, con los otros resultados, si ganaba el partido recuperaba el primer lugar por gol diferencia, pero con lo sucedido se ubica ya en la tercera posición y a la espera de un golpeado Club Deportivo El Nacional, el día sábado por la noche en el mismo escenario de El Batán. Es un partido de pronóstico reservado por los momentos de ambos equipos. De cualquier forma habrá que estar allí.

Liga: 22 Domínguez, 6 Luna, 4 De la Cruz, 23 Bone, 53 Rojas (13 Reasco 45′), 20 Vera, 18 Hidalgo, 11 Méndez, 10 Bolaños (37 Nahuelpán 64′), 21 Manso (19 Cheme 73′), 16 Bieler.

Independiente: 1 Azcona, 4 Caicedo, 5 Porozo, 57 León, 56 Ramírez (11 A. Solís 88′), 32 Guerrero (52 Orejuela 69′), 6 J. Solís, 14 Pineida, 19 Angulo, 8 Concistre (9 Estigarribia 62′), 10 Samaniego.

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