Triunfo (h)importantísimo

Triunfo (h)importantísimo

Si me pregunta cómo fue el partido, yo le respondo que salió como lo esperaba: complicado y muy cerrado. La aplicación táctica que Estudiantes tenía sobre la cancha era precisa, ordenada, recargando la marca sobre Joffre Guerrón y, lógicamente, sin salir a buscar “como loco” el arco de José Francisco Cevallos. Eso dificultó el accionar de Liga Deportiva Universitaria, lo cual ya parece “normal” cuando los rivales vienen a encerrarse en Casa Blanca.

Damián Manso era el llamado a hacer la diferencia en el juego, y lo estaba logrando, pese a lo complicado que resultaba ingresar en vertical en el área del “Pincha”; sin embargo, “El Piojo” se dio modos de habilitar a sus compañeros que, uno a uno, tuvieron ocasiones de gol desaprovechadas. En este punto de la crónica usted podría volverme a preguntar: ¿se está saltando el primer tiempo? a lo cual yo le diría que no, porque pocas fueron las oportunidades de los “albos”. Las más cercanas fueron las de “Chucho” Bolaños que se fueron apenas desviadas. Cabe mencionar que, a esa altura del partido, el nombrado jugador lucía irregular al igual que Paúl Ambrosi, por lo que el juego de Liga se volvía repetitivo por derecha. La defensa muy sólida con Araujo al mando.

Entonces vuelva a preguntarme, ¿dónde estuvo la diferencia?, contestándole que, precisamente, Ambrosi y Bolaños en el segundo tiempo despertaron y el juego del equipo del “Patón” se distribuyó a ambos costados del campo de juego; ahí es donde Estudiantes lo sufrió. El “dolor de cabeza” para Desabato, Angeleri, Basanta y compañía se multiplicaba con las corridas de Guerrón, la locura de Bolaños, el desborde de Ambrosi, la genialidad de Manso, el temple de Vera, la marca de Urrutia, y la calidad de Araujo desde atrás. La U se movía en bloque. Ojo, la sola presencia de Juan Sebastián Verón le daba a la visita un toque de mística. “La Brujita” aparecía en toda la cancha sin necesidad de correr mucho. Jugadorazo.

Parecía que el gol de Liga llegaba enseguida porque la forma de jugar era distinta a la de la etapa inicial. “Taca” Bieler tuvo, hasta ese momento, la más clara ocasión de anotar luego de que “Chucho” lo dejó solo frente al portero Mariano Gonzalo Andújar. Enseguida “Dinamita” estalló por la derecha, sus marcadores no pudieron detenerlo ni por las buenas ni por las malas; gambeteó, corrió, disparó y golazo. Golazo golazo golazo de Joffre Guerrón. Pregúnteme de nuevo: ¿la vio Andújar? a lo que yo le respondo con toda la certeza: No la vio. Era el minuto sesenta y tres de juego, en el momento más oportuno del partido, cuando las manecillas del reloj querían girar más rápido de lo normal.

De ahí en más Liga se adueñó de la cancha, del balón, del ambiente, del sentimiento y de la noche capitalina. Sensini no cambiaba su forma de jugar porque el uno a cero en contra no le caía mal. Lo que sí se pudo notar es que, el esfuerzo y el juego del Campeón Ecuatoriano, hacían mella en lo físico y en lo psicológico del puntero del fútbol argentino, pese a que reitero, el marcador no le disgustaba al visitante.

Si, ya se qué me va a preguntar, y yo le digo lo siguiente: Ambrosi, totalmente metido en el partido, desborda por su banda, manda el centro y se produce “brujería” en el Estadio de Ponciano. El balón disparado por el jugador albo se desvía “Brujita” Verón, llegado a los pies de Manso. Este pequeño arquitecto del fútbol, con toda su grandeza futbolística y técnica, recibió la esférica, media vuelta, dos a cero en el marcador. Otro verdadero golazo cuando se jugaban setenta y siete minutos. El estadio era el manicomio y el “Yo te daré” se convertía en el himno que representaba el sentir de la afición que llegó en gran número a apoyar al equipo.

¿¡Algo más que me quiera preguntar?, de acuerdo le voy a dar cuatro respuestas: 1. Sí entró a jugar Ezequiel Maggiolo, ex jugador de Liga Deportiva Universitaria y algunos sectores de la fanaticada lo aplaudieron; 2. Leandro Benítez se fue expulsado por doble amarilla en el último minuto del partido; 3. El arbitraje brasileño fue bastante bueno, por eso no lo hemos nombrado; y, 4. “Ole Ole Ole Ole” se coreó al final del partido para cerrar la fiesta.

¿Le quedaron preguntas “sobre el tapete”?, se las resuelvo en las crónicas siguientes. Por ahora, nos vemos el sábado a las 15:30, en Casa Blanca, para el partido frente a Universidad Católica. Luego de lo visto ahora va a pensar en ir al estadio? mejor decídalo de una vez, lo espero ahí.

Alineación: 1 Cevallos, 23 Campos, 2 N. Araujo, 14 Calderón, 19 Guerrón, 20 Vera (15 W. Araujo), 8 Urrutia, 4 Ambrosi, 7 Bolaños, 21 Manso, 16 Bieler (9 Delgado).

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