Primero la Copa, luego los refuerzos.

Primero la Copa, luego los refuerzos.

Llegamos al final de la temporada, una que ha dejado más derrotas que alegrías en la tienda universitaria. Mientras el equipo del patón lucha fecha a fecha por mejorar su juego y no alejarse de los primeros puestos, en la prensa, directiva e hinchada se especula con posibles refuerzos de cara al 2013, al mismo tiempo que se arman “listas” de aquellos que finalizan el ciclo en la U.

La dirigencia de los albos se ha caracterizado a través de los años por su respeto hacia propios y extraños, actuando de buena fe, hablando siempre primero con los dueños deportivos de los jugadores en los cuales se interesa y luego si, negociando con ellos directamente. La desesperación pocas veces ha sido el principal asesor en Liga.

Es entendible que tras una temporada en la que LDU estuvo ausente de participaciones internacionales, todos los que se interesan por el equipo quieran apurar la contratación y/o despido de figuras para reforzarlo o abandonarlo, pero en en ese mismo sentido, es todavía más crítico y primordial el que en Casa Blanca se asegure la clasificación a un torneo sudamericano para el próximo año, preferentemente la Copa Libertadores. Liga no puede, ni debe, permanecer otro año lejos de los torneos que le dieron gloria (y recursos económicos).

Aún cuando los merengues dejaron de ganar en el torneo local hace rato, todavía tienen en sus manos la clasificación a Copa. Quedan 4 finales en las que el patón deberá encontrar pronto el funcionamiento de un equipo al que más que refuerzos en estos momentos le hacen falta goles y puntos que le permitan terminar entre los 4 “mejores” del año, sólo ahí se podrá hacer una evaluación correcta de lo sucedido en el 2012 y se podrá mirar con objetividad hacia lo que viene.

La fiel hinchada debe jugar su parte, hoy más que nunca la U los necesita. Ganar es, en estos momentos, la única opción para salvar el barco universitario.