¿Porqué se difieren partidos?

¿Porqué se difieren partidos?

Las famosas “fechas FIFA” se han vuelto un dolor de cabeza para los equipos de fútbol alrededor del mundo. A excepción de aquellos países que se encuentran inmersos en procesos clasificatoriospara torneos oficiales, el resto del orbe futbolero ve con malos ojos el tener que prescindir de sus costosas figuras e incluso de paralizar sus torneos domésticos, para dar paso a encuentros de carácter amistoso que muchas veces terminan no siéndolo tanto, provocando lesiones y pérdida de fuertes cantidades de dinero a quienes arriesgan todo por tener a los mejores en sus filas.

Y es que los calendarios están completamente saturados en todas las latitudes. Los mismos problemas que tantos juegos por año le causan al Barcelona español, al Mancheser United en Inglaterra, o al Peñarol uruguayo, se hacen presente en LDU de Ecuador.  El cansancio, la desmotivación, las lesiones, e incluso las trágicas muertes de varios deportistas, son una muestra de que al negocio del fútbol poco le importa su materia prima, el jugador.

Pero ¿como combatir la triste realidad?  Una inmediata solución sería eliminar del calendario los  torneos de poca monta, y “amistosos” que no tienen ni pies ni cabeza, aunque estaríamos entrando en terrenos utópicos. Ni la FIFA ni sus crías, las asociaciones de fútbol de cada país, están dispuestos a dejar de percibir millonarios ingresos a través de la publicidad y los estadios llenos.  Por su parte, los equipos que por inversión están “obligados a ganar todo” llevan al máximo de exigencia a sus “estrellas”, ya no hay espacio para las canteras, al menos no cuando de un partido “importante” se trata. Lo mismo sucede con las selecciones; los auspiciantes pagan de acuerdo a la nómina del equipo a presentar.

En nuestro país, como no podía ser de otra manera, la historia es la misma. Encuentros de preparación de seleccionados ecuatorianos incompletos, sin los mejores jugadores, paralización del torneo para evitar “perjudicar” a uno o dos equipos que “aportan” con muchos jugadores a la selección, etc.  Equipos que para no quedar en desventaja frente a los otros hacen actuar a jugadores, incluso cuando no estén aptos 100%.   Un cuento que, por ahora, no parece tener un final diferente, al menos no mientras el dinero y otro tipo de intereses sea el que mande sobre un campo de juego.

Pero no todos siguen la receta del mandamás del fútbol, algunos torneos siguen adelante sin importar lo que se juegue su selección, obligando a los equipos a probar con la nueva gente, aquellos muchachos que todavía sueñan con la gloria deportiva, que añoran convertir esos goles que den campeonatos, que alegren corazones. Por desgracia, muchos de ellos muy pronto despiertan inmersos en la amarga realidad del dinero.

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