Nueve que parecían trescientos

Nueve que parecían trescientos

Esta es otra de esas crónicas que sin duda alguna empieza de forma diferente; esto, porque quedará en la memoria que el Campeón Ecuatoriano 2010 dio cátedra de cómo sacar adelante un partido con dos jugadores menos en la cancha, un arbitraje de esos que son para el olvido y contra un equipo que atacó desde el inicio con todo lo que tuvo pero que jamás pudo capitalizar la superioridad numérica sobre el campo de juego…y que además falló un tiro penal.

Diferentes momentos, circunstancias distintas, tabla de posiciones elocuente, un solo torneo versus pelea en dos frentes, en fin, varios condimentos formaban parte de la receta para el partido en el Estadio Olímpico Atahualpa y con una cosa muy clara: el Deportivo Quito desde el inicio fue más que Liga Deportiva Universitaria, equipo que no supo encontrarse en la cancha, mientras el partido tuvo tinte de normalidad.

Minuto once de juego, luego de varios intentos y con Liga sin reacción, el cuadro chulla logró la ventaja por intermedio de Luis Checa, de cabeza, tras un centro de Michel Castro que fue al segundo palo. Domínguez estuvo mal ubicado y ninguno de los jugadores de la U logró marcar al zaguero que llegó desde atrás. Hernán Barcos hizo el intento pero estuvo un segundo tarde. Quedó la sensación de que fue “gol de arquero”, y quizás de un resultado no muy agradable.

La cosa se complicó más con las expulsiones, y en ese orden, de Neicer Reasco por doble tarjeta amarilla, minuto veintidós y de Jorge Guagua, minuto treinta y cinco, tras un codazo en el área sobre Luis Fernando Saritama. Penal claro, inobjetable, pero el central Alfredo Intriago, a dos metros de la jugada en primera instancia dio saque de arco para LDU y empezó el show arbitral. Que no fue penal, que sí fue, que no, que sí, tarjetas amarillas para los jugadores de Liga, presión de los locales, asistencia del juez de línea, en fin, el partido se iba de las manos; finalmente, expulsado el defensa y pena máxima. Sin duda un escenario poco agradable para los intereses del equipo del Patón. Bevacqua al cobro y Dida, tranquilizado por Urrutia quien ya hacía de capitán de Liga, se lo atajó sobre su izquierda. Si el partido se volvió anormal, con la atajada de Domínguez cambió una vez más…y Liga creció…despertó.

En la segunda etapa, apenas al minuto seis de iniciada, la U logró la igualdad en el marcador y la dosis que le faltaba para agrandarse frente a la coyuntura del partido. Jairo Campos derribó a Hernán Barcos, un crack, concediendo tiro libre para el actual campeón. Ezequiel González, de gran nivel en los últimos juegos, dijo presente con un soberbio golazo al cobrar el tiro directo hacia el arco de Bone quien, pese a su esfuerzo, no llegó a impedir que la pelota entre en su arco, como lo muestra la foto portada de esta crónica. Uno a uno, delirio albo en las gradas y silencio sepulcral en los correspondientes. Con nueve jugadores, Liga Deportiva Universitaria empezó a demostrar por qué es lo que es, una vez más.

Los guerreros albos, con el pasar de los minutos, de nueve pasaron a ser, once, doce, quince, veinte, cincuenta, trescientos, ante un equipo que pasó de ser fuerte y con ventaja numérica, a desesperado, impreciso y poco efectivo frente a un Domínguez que era diez de esos cincuenta jugadores en la cancha del Olímpico Atahualpa atajando hasta el viento. El sacrificio de los jugadores de Bauza, el mantener el orden dispuesto para la segunda etapa, con toda la experiencia adquirida, la jerarquía y además una mentalidad fuerte, permitieron que el Deportivo Quito no logre poner la balanza a su favor, pese a todos los cambios realizados por Quiroga, asistente técnico de Ischia, quien hizo de D. T. por la expulsión del titular.

Los ataques del Quito son innumerables, remate de Preciado al vertical inclusive, pero así mismo fueron las ocasiones en las que Liga impidió que aquellos se cristalicen. Al contragolpe, ya con Bieler en cancha, el Rey de Copas del Ecuador pudo haberse llevado los tres puntos para convertir en leyenda un partido que ya tiene ese tinte, aún con el resultado conseguido. La fría verdad dice que el punto le sirve más al rival, pero sin temor a equivocarme, habrá quedado golpeado en su ego y en su fútbol, mientras que para Liga es un gran impulso anímico, en el momento más oportuno y adecuado de un año irregular, para despertarse, consolidarse y seguir peleando en el Campeonato Nacional 2011 y en la Copa Sudamericana.

En la tribuna quedó flotando la idea de que “la próxima jugaremos con siete y dos penales en contra, para ver si así pueden”…¿Usted qué opina?

Alineaciones:

Deportivo Quito: 12 Bone, 51 Velasco (50 Preciado 60′), 23 Campos, 20 Checa, 3 Mina, 16 Castro, 8 Minda (11 Alustiza, 64′), 17 Paredes (22 Córdoba), 10 Saritama, 9 Martínez, 18 Bevacqua.

Liga: 22 Domínguez, 6 Guagua, 2 Araujo, 14 Calderón, 18 Hidalgo, 8 Urrutia, 13 Reasco, 5 Ambrosi, 55 Cevallos (4 De La Cruz 45′), 11 González (3 Caicedo 79′), 16 Barcos (19 Bieler 72).

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