No brilla, pero suma.

No brilla, pero suma.

La séptima fecha de la eliminatoria mundialista significó para Ecuador una sufrida victoria sobre Bolivia, la cuarta en este camino hacia Brasil 2014, manteniendo el andar perfecto en calidad de local. 12 puntos de 12 posibles y el arco invicto, hacen del equipo de Rueda un equipo a temer en casa. Es verdad, la tricolor no brilla, no deslumbra, pero suma de a 3 y se aferra al sueño de la clasificación.

El partido ante los del altiplano fue complicado desde el minuto inicial, no solo por el hecho de que los locales equivocaron el camino una y otra vez, con poca movilidad de sus delanteros, nulo desborde por las bandas, y repetitivos centros estériles desde los 3/4 de cancha que poco o nada preocuparon a la defensa y arquero verdes, sinó, principalmente, por el planteamiento ultra defensivo dispuesto por el español Azcargorta. Bolivia le entregó campo y pelota al rival y armó dos líneas de cuatro, muy cerca una de la otra, dejando solitario, muy solitario, en delantero a Martins Moreno, que nada pudo hacer ante la eficaz marca de Campos y Erazo.

Domínguez fue un espectador privilegiado del choque de este viernes por la tarde. Ayoví, como ha sido su costumbre ultimamente, fue poco aporte en delantera y nunca se asoció con Montero por la banda izquierda. Por el otro costado, el derecho, Paredes fue un concierto de centros “a la olla”, que apenas si inquietaron el arco del altiplano.  Castillo, al no tener a quien marcar en la línea media, se dio tiempo para ensayar de media distancia un par de veces, aunque sin fortuna. Saritama, de igual manera, tuvo libertad absoluta para moverse por toda la cancha, y aunque errático como de costumbre, se dió modos de llegar con peligro sobre el arco rival, llegando incluso a ser determinante en el resultado final cuando consiguió convencer al central venezolano de una falta penal, muy discutida por los visitantes hasta la misma Rueda de Prensa final.

Montero y Valencia, las grandes figuras de la selección, de quienes siempre se espera lo máximo, no brillaron como en otras ocasiones (por ejemplo como en el partido amistors ante Chile en NY), y en muy pocas ocasiones lograron desbordar a la férrea defensa boliviana, incluso Montero sufrió una pequeña molestia que lo dejó en la banca para la segunda mitad, dando paso a un Arroyo que terminó siendo menor aporte que el titular. En defensa de los primeros debemos reconocer que las sociedades que estuvieron dispuestos a armar con sus laterales, jamás aparecieron.

Los delanteros escogidos por Rueda para este juego. Mina y Ayoví, no fueron abastecidos adecuadamente y casi siempre se vieron obligados a recibir el balón de espaldas al arco y con la marca de dos defensas y en las pocas ocasiones que tuvieron oportunidad de marcar no estuvieron finos. Ayoví le dió paso al “hijo pródigo” Caicedo en el segundo tiempo, y Felipao, con toda la experiencia europea acumulada en sus hombros, dejó en claro quién debe ser el titular. Fue, además, el encargado de canjear el penal por gol, anotación que significa tres puntos de oro y le da a Ecuador la tranquilidad de ir a Uruguay en calidad de tercero en la tabla de posiciones.  Sobre el final, Bolivia con poco y nada llevó tensión en los 14 millones de ecuatorianos, aunque la misma fue aplacada por un impecable trabajo de “Dida” Dominguez.

Rueda, al final ante los periodistas, se quejaría de la crítica de algunos sectores, señalando que la “paciencia” que Ecuador tiene dentro de los partidos, no es reconocida de igual manera a la que muestra el Barcelona español. Ciertamente, y aunque podemos reconocer muchas cosas buenas a nuestra selección, lo de esta tarde pasó mas por parsimonia y falta de movilidad, que por paciencia precisamente, pero el resultado final, justifica los medios, asi nos dió a entender su timonel.

Las eliminatorias continuan enseguida. Ecuador visita en el Centenario a un Uruguay que viene con la sangre en el ojo después de ser humillado por Colombia, que lo goleó 4 a 0 en Barranquilla. El planteamiento y algunos nombres, con toda seguridad serán diferentes a lo presentado en Quito. Benitez regresa de la suspensión y Felipe Caicedo, con toda su potencia, es el delantero fijo a enfrentar lo recia zaga charrúa. Este próximo martes, la tricolor está obligada a mejorar su nivel y mostrar su mejor fútbol, si quiere salir ileso, y con puntos, de Montevideo.