Minuto fatal

Minuto fatal

Decir que Liga Deportiva Universitaria perdió la final en Quito la semana pasada es una verdad a medias. Si  bien los dos goles conseguidos por Independiente en Casa Blanca complicaron, no estaban siendo determinantes, me explico:

La primera mitad en el Estadio Libertadores de América fue de momentos. A ningún rato “El Rojo” fue claro dominador o mucho más que la U, que de todas formas poco a poco se fue para atrás, pese a que aguantaba como sabe hacerlo desde hace tiempo. Es una lección bien aprendida y el resultado lo estaba clasificando; sin embargo, al minuto veintiséis, luego de un triple cabezazo en el área, Facundo Parra, de esa manera, consiguió el uno a cero para el local.

Aunque el equipo de Bauza lo sufrió, no renunció a su juego, a su estilo y siguió como que nada hubiera ocurrido, lo que sin duda es más que meritorio: esa es la jerarquía y la grandeza. Es así que al minuto cuarenta y cinco, en la segunda clara que se juntaron Barcos y Salgueiro, en ese orden, el uruguayo con un maravilloso remate de zurda venció a Navarro y escribió el uno a uno. Con el gol adentro del arco local, Liga tenía el pasaporte a la final.

Usted que me lee regularmente, y lo agradezco, se habrá dado cuenta que en más de una ocasión he escrito la siguiente frase: “Los goles que se consiguen en los últimos quince minutos del primer tiempo o en los diez primeros del segundo, suelen marcar el resultado porque son goles psicológicos”. El golazo de Juan Manuel Salgueiro sin duda alguna tenía cocinado a Independiente. Mi frase estaba comprobándose una vez más.

Terminó de confirmarse el pensamiento ya descrito, porque apenas iniciada la etapa complementaria sin cumplirse un minuto siquiera, un error, una desconcentración, el exceso de confianza, llámelo como mejor prefiera, de Patricio Urrutia, permitió que Hernán Fredes pesque a la número cinco y la mande a guardar al arco de “Pepe Pancho” quien voló para impedirlo pero sin llegar. Dos a uno en el marcador y volver a empezar.

A partir de ahí el partido se abrió y tanto pudo escribirse el tres a uno como el dos a dos. Silvera tuvo tres remates que buscaron el arco, sin concretarse. Por su parte, Barcos lució complicado con la pelota y siempre fue marcado por tres jugadores, ante los que terminó perdiendo en su afán “de sacárselos”. Vuelvo a rescatar la grandeza de Liga al seguir como que nada, sin desordenarse demasiado y con Bauza potenciando el ataque.

Precisamente los jugadores que entraron a la cancha le dieron más juego a la U en búsqueda del arco de Navarro. Gámez siempre que entra lo hace bien, al igual que “Mamita” Calderón. Es así que al minuto ochenta y tres los dos se juntaron para que el primero de los nombrados, dentro del área, tenga una ocasión de gol que terminó reventando la pelota en el vertical de la mano izquierda del portero. ¡Se metía!.

A fin de cuentas, la serie quedó igualada a cuatro goles por bando, pero el gol de visitante favoreció a Independiente. Insisto, Liga no perdió la llave en Quito, porque ya la tuvo en Argentina, en el mejor momento en el que podía haber conseguido el gol. Minuto fatal a la vuelta del descanso.

Se da vuelta la página y Emelec es el objetivo, pasando por Manta para definir la localía o visita en las finales contra el cuadro eléctrico. Las cosas se aligeran, el equipo podrá respirar un poco luego de varias semanas. La única manera, por ahora, de convertir el trago amargo en dulce es ganando la Credifé 2010. Vale recordar que ya está clasificado a la Copa Libertadores 2011; habrá que potenciar el equipo en varios sectores.

Alineaciones:

Independiente: 1 Navarro, 16 Cabrera, 2 Velásquez, 6 Tuzzio, 24 Galeano, 3 Mareque, 5 Battión, 8 Fredes, 20 Gómez (15 Godoy 60′), 17 Parra (25 Matheu 91′), 11 Silvera.

Liga: 1 Cevallos, 6 Guagua, 2 N. Araujo, 14 D. Calderón, 13 Reasco (17 Gámez 74′), 4 De la Cruz, 8 Urrutia (7 Bolaños 60′), 15 W. Araujo (9 W. Calderón 78′), 21 Chila, 19 Salgueiro, 16 Barcos.

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