Miller bastó y sobró

Miller bastó y sobró

El equipo de Bauza pecó de paciencia. Mientras los jugadores universitarios mantenían el esférico la mayor parte del tiempo, sobre todo con un juego lateral, lento y poco profundo, el equipo local hacía daño una y otra vez con pases verticales a las espaldas de, un todavía falto de fútbol, Araujo, y sobre todo de Calderón que poca ayuda recibía por su banda del juvenil Martinez. Y el gol militar era cuestión de tiempo, y llegó después de una clara falta penal de Dominguez, que arrolló a Suarez atolondradamente. El ex delantero azucena tomó para si la responsabilidad, y después de un anecdótico y gracioso resbalón, definió en segunda instancia a la mano izquierda del golero blanco, que voló hacia su derecha. Un gol que no debió ser validado ya que otro delantero rojo invadió el área, al menos dos metros, antes de que Suarez hiciera contacto con el balón, pero que podemos esperar del arbitraje local, luego de ver que en la máxima cita mundialista se cometieron no solo errores, sino horrores, de aquellos que están supuestos a “repartir justicia”

El gol contrario despertó a Liga, o debemos decir mejor que provocó a Miller. Bolaños fue todo lo contrario de sus compañeros en la volante de la U. Movedizo, veloz, pícaro, recibió un balón de Neicer y sorprendió a todos, propios y extraños, con una remate fortísimo, que fue a colarse en la esquina superior derecha de un Aragón que voló, solo para hacer mas espectacular la anotación merengue. Uno Nacional. Uno Bolaños.

Casi no hubo tiempo de festejar el empate, cuando un tiro libre frontal, de cerca de cuarenta metros, cobrado por Michael Quiñonez, encontró mal parado a Dominguez y adelantaba nuevamente a los locales. A empezar de nuevo para Liga. A seguir disfrutando del show de Miller. Asi terminaría la primera mitad.

Sobre el final del primer tiempo, Martinez cayó lesionado, pero tuvo que mantenerse en un solo pie en la cancha, para evitar “quemar” un cambio de juvenil, y Liga terminó entonces con un jugador menos y dejando pasar el tiempo para poder ir a replantear el juego pronto para la segunda mitad.

En la complementaria ingresaría Chila a ocupar el puesto de Martinez. Liga mejoró en algo su accionar. Neicer empezó a aparecer más por su banda, lo propio que Chila. Salgueiro se movió mejor en delantera y Barcos, siempre luchador, salía del ahogo al que lo tuvo sometido Castro los primeros cuarenta y cinco minutos. Y llegaría el empate, con la mejor jugada colectiva del encuentro, terminada con una pincelada del director de orquesta azucena, al ángulo inferior izquierdo del arquero local, que por mas que se estiraba no llegada jamás. Dos Nacional. Dos Bolaños.

El equipo del patón se creció tras el empate, mientras los muchachos de Perdomo Véliz se perdían en el gramado de un Atahualpa que presentó una aceptable presencia de público, cerca de 15.000. Y Miller quería más. El golero criollo intentó salir jugando con su lateral izquierdo, pero no contaba con la astucia del goleador universitario que en un pique de cinco metros llegó a la pelota antes que el militar, y definiendo sobre la marcha ponía a ganar a Liga y desataba la fiesta blanca en las gradas. Dos Nacional. Tres Bolaños. Esta hubiera sido la cereza del pastel, sino fuera por otra acción en la que participaría Miller Bolaños, cuando llegó a su propia área para quitarle el caramelo de la boca al centrodelantero nacionalófilo que solo se aprestaba para conseguir la del empate. Acción que demostró además que el crack no está solamente para recibir la pelota y sobresalir, sino, sobre todo, para ponerse al equipo al hombro, literalmente, y volverlo ganador.

En los últimos quince minutos, Bauza mandó al campo de juego a la nueva contratación de la U, el chino Luna, que en poco tiempo dejó claro se trata de un jugador con categoría, con la rapidez que no tienen ni Barcos ni Salgueiro. Un remate de larga distancia, que devolvió el horizontal, y una cabezazo no muy bien conectado, aunque con un perfecto desmarque previo, fueron las muestras de que estamos frente a un jugador que va a dar que hablar en el fútbol ecuatoriano e internacional.

Con dos juegos ganados, y seis puntos, Liga recibe este próximo jueves a un Barcelona que lleva igual puntaje pero menor diferencia de goles, en un partido, ya no tan promocionado como en el primer semestre, pero en el que se juegan muchas cosas, y en el que los tres puntos son algo mas que importantes, definitivos. El momento de los dos equipos y la clase de partido que siempre nos brindan preveen un estadio a reventar, esperamos nada más que la dirigencia y la policía nacional tomen todos los recaudos posibles para salvaguardar la integridad de todos quienes asistan para disfrutar de un buen espectáculo y den buena cuenta de todos aquellos que vayan con intención de dañar la fiesta.

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