Liga le dijo adiós a Cevallos, ganando.

Liga le dijo adiós a Cevallos, ganando.

Era un domingo especial. En Casa Blanca se jugaba algo más que un partido de la Copa Credife. Liga recibía al sorprendente Imbabura, con la victoria como único objetivo, y con la mente y el corazón puestos en lo que sería la despedida de un Grande del fútbol ecuatoriano, José Francisco Cevallos.

Bauza, tal como lo había señalado en la previa, mandó sobre el campo de juego lo mejor que tiene. Pese a que era el partido de despedida del Pepe Pancho, Domínguez volvió a ser el titular de la U. Guagua, Araujo y Calderón en defensa, Reasco, Vera, De la Cruz y Ganchoso en la media, Miller y Luis Bolaños para la creación y arriba, solitario, Walter Calderón, le permitieron al Patón prácticamente repetir alineación a cuarta fecha seguida, algo novedoso en el cuadro albo después de las interminables lesiones y suspensiones.

Y aunque todavía no aparece el equipo que su hinchada anhela, Liga siguió demostrando cierta mejoría en cuanto a fútbol se refiere. La U fue amo y señor de la pelota y el trámite del juego. Pese a que la visita se insinuó en unas pocas ocasiones, en particular cuando Franklyn Salas la tenía, fueron los locales quienes siempre estuvieron más cerca de marcar. Faltó tranquilidad en los metros finales. Remates desviados de los Bolaños y buenas atajadas por parte de Ibarra, impidieron a Liga irse adelante en el marcador en la primera mitad.

Para la segunda mitad en Liga no se realizaron modificaciones, pese a que en las gradas se esperaba con cierta angustia el ingreso del homenajeado Cevallos. Los albos siguieron presionando y llegando sobre el arco visitante cada vez con más peligro. Miller era el mejor de la cancha pero el gol no llegaba. Hidalgo y Urrutia ingresaron para darle oxígeno e ideas al medio campo azucena. En la nota negativa de la tarde, Jorge Guagua dejó la cancha evidenciando una lesión.

El grito de gol estaba contenido en las gargantas de los más de 20.000 hinchas presentes en el estadio, el tiempo corría y no había manera de que Cevallos vea acción en la que estaba llamada a ser su despedida. Pero la nueva figura de la U, ese que también tiene magia en sus piernas, apareció en el momento oportuno para tras un desborde por derecha tirar un centro al corazón del área chica que encontró la pierna del defensa norteño y se metió para alegría y tranquilidad de Bauza, de la hinchada y de Cevallos.

Con el marcador a favor, y la punta en el bolsillo, finalmente se dio el ingreso del más esperado por todos: Cevallos entraba para jugar los últimos minutos de una carrera profesional de 21 años y mas de 600 juegos oficiales. Los nervios que el Pancho denotaba en su rostro fueron aplacados con un segundo gol del crack azucena, Miller, quien definía sutilmente sobre la derecha de Ibarra y prendía la fiesta en la tienda universitaria. Apenas hubo tiempo para que el central mostrara la última tarjeta amarilla a Cevallos, genio y figura.

El pitazo final dio inicio a un interminable abrazo del Pancho con todos y cada uno de sus compañeros. Liga y su hinchada le rindieron un merecido homenaje, sus compañeros lo levantaron en hombros y dio su última vuelta olímpica junto a su familia. El mejor arquero de la historia del fútbol ecuatoriano, ese que debutó, por esas cosas del destino, ante Liga un 4 de agosto de 1990, ese que clasificó a Ecuador a su primer mundial, ese que fue el primer campeón de America con un equipo ecuatoriano, ese que llegó a ser considerado por FIFA entre los 10 mejores goleros del mundo, hoy dijo hasta siempre y vistiendo la camiseta alba.
Nos queda su recuerdo, su profesionalismo y un hijo, que lleva su mismo nombre, que está llamado a ser otra figura descollante tanto en Liga como en Ecuador.

Regresando a lo nuestro, los tres puntos le permiten a Liga adueñarse de la punta del campeonato, empatando en puntos con Emelec, con un mejor gol diferencia, y un partido menos ante el tercero en discordia, el Deportivo Quito. Se viene la para del torneo dando paso a los juegos amistosos de la Selección; serán tres semanas que a Liga le vienen de maravilla para recuperar de una vez por todas a sus lesionados. La próxima fecha la U visita al alicaído Barcelona, después recibe en un juego definitorio a los chullas y termina en casa ante Olmedo.

Hoy más que nunca el futuro de Liga está en sus propias manos. La hinchada tiene que seguir acompañando y alentando como hasta ahora, el objetivo ya no luce tan lejano como hace un par de semanas. Liga se ha curado con fútbol.

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