La vida es un sueño

La vida es un sueño

Y no me refiero precisamente a una de las célebres obras del escritor español  Calderón de la Barca, esta historia tiene un actor menos literario, pero si mucho de soñador.  Al nuestro, humildemente lo llamaremos, el Calderón de Bauza.

La turba incontrolable estaba ansiosa por repetir con Diego Armando, la historia de hijo del rey polaco, Segismundo, encerrado en una torre debido a sus negativos pronósticos astrales.  Había que desaparecer al atrevido que había osado enojar al pueblo. Siempre resulta más fácil encontrar un culpable, tan sólo por el hecho de haber nacido algunas veces, cuando las decepciones interrumpen el rumbo normal de las cosas.

Pero Bauza no estaba dispuesto a sacrificar al condenado, y tal cual monarca impuso su voluntad; Diego seguiría adelante, esperando una oportunidad, una chance para redimirse, si es que falta le hacía.  Y el día llegó.  En la obra a Calderón le estaba reservado un papel secundario, casi insignificante; pero apareció por otra puerta y terminó siendo el salvador, el actor principal, sacando de las sombras a los suyos con una obra de arte.

Esta historia, como la vida, no terminan aquí, tan solo se ha escrito un capítulo, un acto. Diego, sin embargo, seguirá ilusionándose con otras tardes de gloria, mientras sus verdugos esperarán pacientes  el mínimo resquicio para recordarle lo ingrato que el ser humano puede ser.

Porque como lo dijo Pedro Calderón de la Barca:

¿Que es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son…

1 Comentario

  • Edgaring

    Sep 26, 2010 - Responde

    Muy bueno el artículo, solamente resta decir gracias Diego Armando.

    El Diego el de la gente.

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