La socialización del fútbol.

La socialización del fútbol.

Contagiado de la nueva tendencia ideológica que recorre las venas de América Latina, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, trajo “por fin” la igualdad al “injusto” campeonato ecuatoriano de balompié. Y es que no se podía entender como, hasta ahora, el país se dividía entre “grandes y chicos”. Inconcebible en una sociedad como la nuestra.

Los años, la historia, los títulos, la hinchada, la gloria conseguida por unos pocos no podía seguir siendo propiedad de unos pocos (dos para ser más exactos). El manejo responsable de una Institución, misma que le permitía conseguir más, y mejores auspiciantes, no era compatible con el modelo de moda. No, era tiempo de repartir la torta a todos por igual; era la hora del “fútbol para todos”, aun cuando esos “todos” manejen sus equipos de manera irresponsable o, incluso, ni siquiera tengan fútbol profesional. Cuando el dinero sobra, lo “lógico” es repartirlo a diestra y siniestra, nada mas convincente el momento de una reelección (la enésima si fuera del caso) que un cheque con varios ceros.

Y se repartieron nomás las comisiones, los derechos de televisión, hasta los cupos para participación internacional. Tan injusto como que un equipo que tenga una buena gestión logre campeonatos locales y consiga mas dinero de la empresa privada, era el que ese equipo, bien conformado, represente con dignidad al país y lo llene de gloria. Y así como le obligaron al pueblo a ver su juego favorito en canales de segunda, con locutores de segunda, le obligaron a los mejores a quedar fuera del concierto internacional para poner a otros; más participantes significarían otros tantos votos, y otras cuantas elecciones aseguradas.

¿Qué viene después? Difícil asegurar; lo mas probable es que un día, no contentos con haber conseguido todo, perpetuidad de por medio, hasta se den el lujo de pedir la exclusión de aquellos que se pongan en su camino… Esperen, creo que ya llegaron a eso…