La esquina de la “Beltrán”

La esquina de la “Beltrán”

Les pido que alentemos un poquito más… Ver jugar a la Liguita siempre fue algo esperado. Y es que, a más de siempre desear una ganancia, es el ver a nuestro amado uniforme en acción y en la cancha…  el fútbol de Liga, en 90 minutos, me ha hecho vivir todo el rango de emociones habidas y por haber.  Viendo el partido de hoy, me muero de las iras, me contento otra vez, me sonrío, me pongo nerviosa, grito, me como las uñas, me siento, me paro… y de locales, con una bielita y una empanada de morocho en el bajo de Ponceano, como dice mi papi, es el cielito!

Nunca jugué fútbol, me imagino que tiene que ser increíblemente difícil manejar la pelota y tratar de hacer pases exactos y jugadas que salgan al pie de la letra. Y por eso me fascina el juego, por tantas variantes que existen, por el temple que deben tener los jugadores, pero sobre todo, porque siento la sangre correr cuando veo la pelota correr en el campo de juego con mis guerreros albos. Mis respetos.

Muy rara vez me van a escuchar criticar a los jugadores, eso es verdad.  De eso si me enorgullezco por completo. En las buenas y en las malas, les apoyo.  Pero, como decirlo, en días como hoy, cuando el empate tiene más sabor a derrota, es muy difícil no pensar en a quien culpar. Para que les digo que no, si sí.  Cómo suelta la pelota el Dida, loco?  Si viste?  Y por qué le pasa eso tanto últimamente?  Estábamos ganando, se tenían los tres puntos… Y ese rechazo del Calderón? Casi me mata, oye.  Si yo me equivocara de esa manera en mi camellito, no creo que me boten de una, pero de ley me darían una buena hablada y creo que me entrenarían más. Y si me sigo equivocando, conseguirían otra persona que si sepa lo que hace y camelle mejor que yo.  Si les estoy costando plata, hay expectativas a cumplir. 

¿Cómo regalamos goles de esa manera? No sé qué se pueda hacer o si algo vaya a hacer el Patón en este asunto. Tal vez ya están trabajando en eso y todavía no se ven las mejorías.  Pero, fiero estuvo. Y es un error que por mala suerte ya nos ha pasado antes y lo conocemos de sobra.  Lo que peor del caso es que, en este punto, creo que nos hace falta a toda la hinchada que nos curen del espanto (y nos pasen el huevo y el cuy) porque el fantasma del último minuto siempre nos anda rondando…   Lo bueno, severendo codazo que le dieron al Barquitos, ¿se cobró con el penal?.

Aunque no sea fácil, lo único que queda es : ‘ Les pido que alentemos un poquito más, porque la vuelta queremos dar’.  Criticando e insultando, en realidad no sacamos nada. Vamos al Estadio, cantemos, alentemos, sigamos ahí apoyando. Los goles bajan de las gradas.  Estoy con el shunguito adolorido, porque merecíamos la victoria, pero el fútbol, como la vida, es así. Unas de sal y otras de azúcar. Y esperar al siguiente partido, con la misma emoción y la misma pasión de siempre.

2 Comentarios

  • Aymer

    Aug 29, 2010 - Responde

    Esas sensaciones que solo los Liguistas las sentimos ya que la casta y el protagonismo esta muy bien arriagada en nuestra institucion en cualquier tipo de competencia (nacional o internacional)en casa o fuera de casa. Cualquier equipo que piense poder ganar a LIGA tiene que hacer algo extraordinario, como ejemplo muy claro es que Estudiantes salio muy contento de Quito porque no fue “goleado”, quisiera preguntar al cualquier Ecuatoriano: que otro equipo del Ecuador en toda la historia queda insatisfecho por solamente haber ganado a uno de los mejores equipos de Argentina y el mundo 2 x 1?????

    pregunto………….

  • Carlangas

    Aug 30, 2010 - Responde

    Diste en el clavo, Claudinha, “los goles bajan de las gradas”.

Deja tu comentario: