La casta pudo más que el cansancio

La casta pudo más que el cansancio

Miller Bolaños fue la gran figura de la nocheLiga Deportiva Universitaria se impuso al cansancio, a las lesiones, y a un tradicional rival que no quiso regalar nada en Ponciano, y dándole la vuelta al marcador, terminó imponiéndose con claridad a El Nacional, para conseguir los tres puntos que le faltaban para asegurar el primer puesto de la segunda etapa, y la consiguiente clasificación a la gran final de la Copa Credifé.

Aunque Liga siempre fue el que propuso, el trámite del juego no se le presentaba nada fácil, con un equipo criollo que aprovechaba la velocidad de Cristian Suarez y Michael Quiñonez, y que causaba estragos en el sector defensivo de la U, especialmente por el centro donde defendía Carlos Espínola.  Previo al encuentro, la escuadra merengue había descartado por completo a Hernán Barcos por lesión, y cuidaba a Patricio Urrutia, dejándolo en la banca de suplentes. Jorge Guagua tampoco era de la partida, tras su expulsión el domingo anterior ante Barcelona en Guayaquil.

Con Juan Salgueiro y Carlos Luna jugando al límite de sus capacidades físicas, el que tomaba la posta del juego ofensivo en el equipo local era Miller Bolaños.  Si bien el juego no era de buen nivel técnico, llevaba emociones de lado y lado, con una Liga que intentaba una y otra vez, y un Nacional que contragolpeaba con peligro, aunque le ponía demasiada vehemencia a cada pelota dividida, tanto así que al minuto de juego, Michael Quiñonez era amonestado con tarjeta amarilla por una fuerte falta sobre Neicer Reasco; primera preocupación de la noche para el “patón” ya que Neicer tomaría algunos minutos para recuperarse y reingresar al campo de juego.  Cinco minutos después, otro albo, Luna, también era retirado en camilla y demoraría para volver al rectángulo de juego.

Cerca de los 15 minutos inciales, Salgueiro ingresaba con balón dominado al área nacionalófila, siendo derribado fuertemente por Castro, quedando tendido en el campo con una lesión que terminó por sacarlo del partido. Ahora si la cara de preocupación de Bauza era más que evidente. Mientras la banca azucena se ocupaba del uruguayo, y preparaba su reemplazo, llegó el gol visitante en los pies de Madrid en un contragolpe en el que la pelota le rebotó en los pies a Espínola y le quedó servida al delantero criollo, que definió con fuerza a la mano derecha de Dominguez.

Los fantasmas aparecían por la Casa Blanca, la figura de Liga salía lesionado y el equipo se veía abajo en el marcador.  Pero muy poco duró el descontrol, si en algún momento lo hubo en los jugadores albos. Tras un tiro de esquina de Bolaños, Ulises remataba de manera incómoda, pero de manera inalcanzable para el arquero visitante, y ponía la del empate, pero principalmente mandaba un mensaje a su gente: Estamos vivos!  19 minutos de juego y quedaba mucho tiempo por delante para ir en búsqueda de la ansiada victoria.  Walter Calderón reemplazó a Salgueiro.

Miller Bolaños fue de a poco convirtiéndose en la figura de la noche. Dos remates suyos de larga distancia, sobre los 23 y lo 25 minutos, llevaron serio peligro sobre el arco rival. El menudo delantero azucena le daba otra velocidad al ataque local.  Sobre los 29 minutos, la otra gran figura de la noche, Ulises de la Cruz, también intentaba de media distancia. Liga se iba con todo, pero dejaba espacios para el contragolpe, lo que casi le cuesta otras sorpresas en la primera mitad.  Cuando se jugaban los 30, al chino Luna le quedó una pelota servida dentro del área grande, misma que demoró en capitalizar, perdiéndose una de las más claras para la U.

La primera etapa terminaría con un golpe en el rostro de Reasco, que apenas mereció una tibia tarjeta amarilla para el número 6 de los rojos, y un error de Dominguez en el rechazo de una pelota, que casi cuesta un nuevo gol visitante.  Para la segunda mitad, y tras un primer tiempo de desaciertos del juvenil albo, se suponía lógico el ingreso de Gonzalo Chila en lugar de Marlon Ganchoso. Efectivamente, con Chila en la cancha para los segundos 45 mintuos, Liga empezó a tener más profundidad por el costado izquierdo, en donde el recién ingresado se juntaba con Miller Bolaños, dándole un respiro al incansable Reasco por el otro costado.

Ni bien empezado el segundo tiempo, por poco Cristian Suárez se hace presente en el marcador, pero cuando intentó desbordar a Dominguez, éste le adivinó la jugada y le quitó el caramelo de la boca. Se salvaba Liga. Nacional empezó a quemar tiempo e intentó jugar con la desesperación de la U, pero su estrategia le duraría apenas 11 minutos de la complementaria. El mejor jugador de la noche, Miller Bolaños fue al cobro de un tiro libre, desde unos 28 metros, apenas recostado sobre el costado derecho del ataque azucena. La pelota rebotó en un defensa, pero el mismo Bolaños, pegándole de “tres dedos” ponía la esférica lejos del alcance del arquero criollo y ponía a ganar a Liga. El gol levantó el juego azucena, que se hizo dueño y señor de todos los sectores del campo de juego.

Liga siguió intentando con desbordes y remates de media distancia, en los pies de Chila, De la Cruz, Calderon, Araujo y el propio Bolaños, mientras El Nacional siguió dedicado a golpear, producto de una de estas agresiones, sería expulsado Carlos Castro por golpe sobre Diego Calderón, cuando se cumplían 15m de la etapa final. A raiz de la expulsión del capitán rojo, los merengues terminaron de adueñarse de todo el trámite del juego e insistieron en ir en búsqueda del arcon contrario hasta conseguir una nueva anotación, la misma que llegaría en la pierna derecha de William Araujo, desde una distancia y lugar similar al de Miller. A 15 minutos del final y ya Liga goleaba y aseguraba la victoria.  Ni el ingreso de De Jesús y Madrid en los visitantes cambió la historia del partido, y mas bien fue el local el que estuvo cerca de poner la cuarta en varias ocasiones, pero a los Gamez, Calderon y Chilas les faltó un poco más de tranquilidad para definir la serie de oportunidades creadas.

El final encontró a un equipo universitario que apenas si tuvo tiempo para festejar uno de los principales objetivos de inicio de año: La clasificación directa a Copa Libertadores 2011 y el cupo a la gran final del torneo, para disputar ante Emelec la posibilidad de obtener la décima corona local,  ya que en tan solo unas horas deberá volver a saltar al campo de juego para enfrentarse al Deportivo Quito, este martes a partir de las 9 de la mañana, con un equipo mezcla de juveniles y suplentes, ya que el titular deberá estar haciendo los trámites de preembarque respectivo ya que a las 12h00 del mediodía parte rumbo a Buenos Aires, para enfrentar a Independiente de Avellaneda, el próximo martes, en busca de la otra final soñada, la internacional.  No se puede olvidar tampoco, que tanto o mas ocupados que los propios jugadores y el cuerpo técnico, el equipo médico de la U deberá trabajar contra reloj (y contra natura) para poder recuperar y poner a punto a los varios lesionados que ha dejado esta interminable serie de juegos disputados por LDU en el segundo semestre del 2010.

Seguimos estando cerca de todo, pero a diferencia de lo que pasaba hasta el fin de semana pasado, al menos tenemos ya asegurada la Copa Santander del próximo año, lo cual, es necesario decirlo, no es poca cosa.

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