Ilusión numérica

Ilusión numérica

Todos sorprendidos, todos admirados, todos vista al piso. Explicación: ninguna coherente o que no se la mastique por largo tiempo.

La propia prensa argentina, en medio de su satisfacción por la victoria de Vélez Sarsfield, echó un sin número de razones a la pobre actuación del equipo universitario en el estadio José Amalfitani de Liniers. ¿Exceso de confianza? ¿Displicencia? ¿Cansancio? ¿Distracción?

Lo que sea hirió mortalmente al equipo de Edgardo Bauza en el partido de ida de los 8vos de final de la Copa Libertadores. El resultado, los expulsados y lesionados, solo le dan espacio al milagro futbolero en la Casa Blanca. Entre el técnico argentino y su compatriota, Hernán Barcos, intentaron una digestión menos pesada para los seguidores de la U.

“Dormidos. Nos tomaron 20 minutos dormidos”, reconoció Barcos. “Fueron superiores en todos los sectores de la cancha”, sentenció con amargura el técnico rosarino Bauza.

Cosa tan loca el fútbol que hace que una hinchada molida a goles se aferre a la mínima posibilidad, al milagro. Tres a cero, penales; 4 o más goles, gloria, simplemente gloria y acceso a los 4tos de final del primer torneo en el continente americano. Desde fuera, solo exagerada confianza en uno de los equipos más destacados de la última década. Sin embargo, hay que tomar en cuenta los números albos de local y en la última fase de grupos para decir que al final del túnel podría existir alguna esperanza.

En Casa Blanca, hasta hoy, Liga no ha recibido goles de sus rivales coperos y tiene un promedio de 3 marcados por partido. Tres goles que le darían la posibilidad de los penales. Vélez en la fase de grupos y de visitante consiguió una victoria y un empate, suficiente para que la hinchada azucena mantenga la mirada perdida.

Hoy, en Pomasqui, Edgardo Bauza fue enfático al finalizar la práctica: “Este grupo puede superar este momento; el partido del domingo (vs. EMELEC) puede motivarnos para lo que se viene”.

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