Fueron por lana, pero Liga los trasquiló

Fueron por lana, pero Liga los trasquiló

 

La figura de Liga

Dominguez apagó las pocas opciones de gol de los chullas

Deportivo Quito quiso aprovechar la “visita” de Liga Deportiva Universitaria para, entre otras cosas, arreglar su situación económica del segundo trimestre del año y, quizás, conseguir tres puntos que los dejen solitarios en la cima de la tabla de posiciones. Al final, nada funcionó y aunque fueron por lana, terminaron trasquilados. La hinchada de Liga reprobó con su inasistencia el abuso dirigencial de los ex argentina.

El plan, en la previa, era perfecto. Aprovechar el poder de convocatoria de la U y con entradas a precios exhobitantes asegurar una recaudación fuera de lo común. Por su parte, Bustos, el timonel azulgrana, por el planteamiento de su equipo, parece que no creyó en la seriedad del “patón” Bauza cuando desde el mismo viernes ya había señalado que presentaría un plantel alterno ante los chullas.

El Quito salió con una línea de cuatro defensores, dos volantes de marca y con jugadores rapidos para la contra.  Lo que “tantas” veces, y con varios entrenadores,  le dio éxito a los chullas ante Liga, es decir, esperar y contragolpear, fue lo mismo que el argentino Bustos tenía preparado. No podía faltar por supuesto, en esta guerra de “estrategias”, el famoso “ollazo”; en otras palabras, el enviar centros hacia el arco de la U, desde donde quiera que se produjera una falta, no importaba si esta se daba en la propia área local.

Y Liga hizo lo que mejor sabe, poner sobre el campo de juego su jerarquía. Faltaban nombres, quizás hombres de ataque, pero los albos saben muy bien a lo que juegan.  Esta vez, la orden era esperar ordenadamente y salir en contragolpes, pero siempre con la pelota a los pies.  Walter Calderón luchaba solitario con toda la defensa contraria, Fernando Hidalgo derrochaba sacrificio y se convertía en el mejor acompañante de “mamita”. Atrás, Guagua, Moreira y Calderón, eran unas torres imposibles de superar.  Galo Corozo y Marlon Ganchoso, los juveniles, no desentonaban, aunque no eran las ruedas de salida por las bandas como suelen ser Ambrossi y Reasco. José Valencia intentaba el desborde por su banda, la izquierda. El pato Urrutia y William Araujo tenían la tarea de controlar al “actor” Saritama (provocó una cantidad incontable de faltas y hasta hizo expulsar a Calderón) y compañía.

El local no logró nunca descifrar el planteamiento azucena, pero las pocas veces que por errores defensivos, o por equivocaciones arbitrales, la pelota llegó con peligro al arco de Dominguez, el “Dida” siguió demostrando porqué es el mejor arquero ecuatoriano del momento.  Las atajadas del cancerbero universitario, y la tranquilidad de los albos manejando los tiempos del juego, terminaron de apagar los “gritos” contrarios.   Con todo a favor, Liga incluso convirtió el gol que le hubiera dado los tres puntos, pero el segundo juez de línea, en una equivocación garrafal, señaló posición adelantada a Argenis Moreira, que llegó a pescar un rebote de Elizaga tras remate de Valencia.

El del sábado fue un juego para el que los chullas, dirigentes, jugadores, hinchada y periodistas, se prepararon con mucha anticipación. Un juego en el que ninguno de los que hacemos Liga cayó.  A la final, aparte del punto que a los albos les permite sumar y mantenerse a la expectativa de adueñarse de la tabla de posiciones en las próximas fechas (quizás las diferidas), queda la sensación de que por querer quedarse con el oro terminaron de matar al que pone los ….. billetes.

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