¿Fuera Bauza?

¿Fuera Bauza?

Edgardo Bauza - Cyberalbos.com

Con sorpresa absoluta me encuentro esta mañana un artículo en el Lunes Deportivo de diario El Comercio, escrito por Alejandro Ribadeneira, el mismo que lleva por título la frase que utilizo en este post. El autor afirma, con certeza implacable: “Edgardo Bauza se jugará el puesto la próxima fecha, cuando Liga enfrente a Barcelona.”

El puesto de Bauza, por lo que él mismo dice, por cómo se han dado las cosas en los últimos años, por lo que Rodrigo Paz siempre menciona, queda claro que no está en juego. La decisión pasará exclusivamente por la dirigencia, o por él mismo, en el momento que una de las partes crea conveniente que eso suceda. Ayer, luego de la derrota frente a Deportivo Quito, las voces periodísticas amplificaron el mensaje de que el ciclo se termina, de que Bauza tiene que irse por la puerta grande y no como lo está haciendo (¿lo está haciendo?), “que el crédito se acaba” y demás frases que se utilizan en este tipo de casos. Gran parte de la hinchada, de igual forma, alineada en ese sentido pide que se vaya “más rápido que inmediatamente“.

Claro, siempre se apela a la memoria para rescatar las cosas buenas, jamás para recordar las malas. Los invito a hacer un viaje al año 2000, cuando en circunstancias muy parecidas, quizás hasta mejores puesto que Liga venía de ser bicampeón en 1999, por un inicio de campeonato parecido a este y con una mala Copa Libertadores, se decidió la salida de Manuel Pellegrini.

El cambio de técnico “era obligatorio para que las cosas mejoren (¿mejoren?) y entonces se trajo a Ospina sobre la marcha. La cosa fue peor con el colombiano al mando y, como le pasó al chileno, se lo mandó por malos resultados. Con el campeonato recorrido, se trajo a Díaz, asistente de Pellegrini para retomar un poco ese estilo de juego, cuando el agua “estaba hasta el cuello” y ni se retomó el estilo y Liga terminó descendiendo, no sólo por el fútbol, sino por esta serie de decisiones tomadas mientras el campeonato se desarrollaba, con la misma presión que hay ahora por todas partes.

Sigamos el viaje y situémonos en el año 2005. Juan Carlos Oblitas, resistido por la hinchada (yo uno de ellos) campeón del apertura 2005, casi lo logró con el clausura de ese mismo año, y en un 2006 que a saltos y brincos quería tomar alguna forma, por temas extra fútbol terminó yéndose durante el Mundial de Alemania. Claro, la hinchada estaba harte del peruano, los medios de comunicación igual, los dirigentes en el mismo sentido.

Llegó Edgardo Bauza, la historia del patrullero, la puñetiza lamentable y bochornosa contra los jugadores de Barcelona en Casa Blanca festejada por varios como algo glorioso, y ese 2006 la cosa casi se complica, y ya ahí, el Fuera Bauza se escuchó fuerte en las gradas y demás, con poquísimos meses frente al equipo. Micrófonos amplicados, rotativas sin parar, y demás medios con aquella frase….para alguien que había llegado post mundial a un lugar donde las papas estaban quemándose y muy mal.

Regresemos más todavía. Aterricemos en el año 1996. Sócrates se hizo cargo de Liga, y fue presentado en la Noche Blanca, la misma que fue en el Coliseo General Rumiñahui…sí, así fue, pero nadie se acuerda. Lamentable campaña, presión de la hinchada como ahora,  igualmente de los medios y se fue de Liga con el campeonato en desarrollo.  Lo sucedió en el cargo Carlos Sevilla, con poco suceso, luego Alfredo Encalada, para finalmente encargar la dirección a Francisco “El Tano” Bertocchi hombre de la casa, histórico de ese 1969,  y con las justas se salvó la categoría goleando a la LDU de Portoviejo. Casi se inaugura la Casa Blanca en la serie B. Tampoco creo que se acuerdan.

Volvamos al presente, a través de este breve recorrido histórico, y lo que quiero recalcar es que no se trata de ser un Pro Bauza como muchos me han calificado, y tampoco de ser un Anti Bauza a ojo cerrado y porque sí; se trata de un tema de Institución. Aunque la hinchada se pare de cabeza, se rasgue las vestiduras, grite Fuera Bauza en todos los partidos en todos los estadios, y todos los medios de comunicación parciales a Liga, y los no parciales, se pasen amplificando el mismo mensaje día y noche todo el año, con análisis sobre el resultado escrito (y cortísimos de memoria por cierto), nada va a cambiar mientras la dirigencia no lo decida o Edgardo Bauza y su cuerpo técnico lo hagan.

En Liga, aún cuando no todo puede ser perfecto o como se quiere, creo que hay lecciones que se han aprendido, en base a los ejemplos que acabo de manifestar. Mil veces prefiero que Bauza termine el año, encontrando o no el equipo, el renovado equipo por el cuál todas las mismas voces presionaron como que fuera un asunto de vida o muerte, a que en el devenir empiece un desfile de técnicos y nuevos problemas que solamente lleven al mismo resultado, lo cual sí sería un retroceso en el tiempo. ¿Ahora la prensa toma las decisiones, y la hinchada de igual forma?

En el imaginario colectivo futbolístico, se cree que por el simple hecho de hacerlo (cambiar de cuerpo técnico o renovar el equipo, para el caso puntual), por arte de magia las cosas se arreglan y cambian ipso facto y eso es lo más falso que puede ocurrir. Claro, es parte del inmediatismo del Siglo XXI en el que vivimos, y como a la palabra proceso la tienen satanizada al cortísimo plazo (un campeonato por proceso) entonces el caldo de cultivo está completo.