En todo lugar y de cualquier manera

En todo lugar y de cualquier manera

Continuamos compartiendo las anécdotas de los hinchas que vivieron el 2 de julio del 2008, con la mayor de las ilusiones y sabiendo que LIGA llegaría lejos… Carlos Andrés Vásquez, uno de los miembros del staff de Cyberalbos, nos cuenta cómo sintió la final y el triunfo albo de ese histórico día.

Alzando la Copa desde el Oriente.

En la primera final fui designado a tomar fotos en cancha, fue un ambiente tenso y diferente, no era un partido normal. Las tribunas, los palcos y las suites estaban llenas y todos los hinchas cantaban como en ninguna otra ocasión. Al terminar el partido, flotaba una duda en el aire, incluso en la rueda de prensa, que cubrí junto con Jorge Ramadán: ¿Será suficiente la diferencia de goles en Brasil?.

Al día siguiente viajé al Oriente como traductor de un grupo de médicos americanos que iban a hacer diagnósticos en comunidades cercanas a Misahualli. Lo primero que hice al llegar al hotel fue verificar si teníamos un canal de cable que transmitiera la final de la Libertadores, afortunadamente un canal peruano ya anunciaba esa transmisión.

El día de la final fue especialmente ajetreado, ya que para llegar a la comunidad designada fue necesario un traslado en canoa y luego una pequeña caminata. Al regresar al hotel estábamos rendidos, pero luego de una cerveza con patacones nos instalamos frente al televisor del restaurante. Les explicamos a los médicos americanos la importancia de este partido y casi todos se quedaron a verlo con nosotros. Al terminar el segundo tiempo, la mitad de los médicos se fueron, creyendo que se terminó el encuentro, y cuando finalizó la prórroga, otro grupo se fue. Al final quedamos cuatro ecuatorianos y cinco americanos viendo los penales. La celebración fue emotiva pero corta, con un tradicional baño en el río Misahualli, ya que al otro día nos esperaba otra jornada larga.

Charlie Vásquez.