El peor partido en mucho tiempo

El peor partido en mucho tiempo

Foto: www.ole.com.ar

LIGA viajó hasta Buenos Aires para enfrentar a un Vélez siempre complicado, actual puntero del torneo argentino y que viene en un proceso de buen trabajo al mando de Ricardo Gareca.

Conocedor de eso, Edgardo Bauza planificó un compromiso como LIGA acostumbra en calidad de visitante, intentar mantener el balón, jugar en medio campo en lo posible, y buscar por ahí un chispazo, una genialidad, la individualidad que hace diferente a algunos jugadores.

Para esto, el Patón ponía lo mejor que tiene LIGA, descontando a los lesionados. Así, los titulares fueron Alexander Dominguez en el arco; Jorge Guagua, Norberto Araujo y Diego Calderón en la línea de tres; Néicer Reasco, Enrique Vera, Ulises de la Cruz, José Valencia, Fernando Hidalgo poblando el medio campo; y en labores ofensivas Luis Bolaños y Hernán Barcos.

Lo planificado por Bauza no dió resultado, en tanto Vélez salió con todo a jugarle a LIGA, muy rápido en carrera, traslado de balón y toque de primera. A los 7 minutos acompañado de par de errores de la zaga alba Vélez ponía el 1 a 0 que caía como un valde de agua fría para LIGA. Sin embargo, ese valde de agua fría no despertó al equipo albo, así, a los 11 minutos, ya se adelantaba por 2 a 0. Claro, además del ímpetu y buenas acciones del local, esos primeros minutos del visitante fueron lo peor visto en mucho tiempo: imprecisos en marca y en pase, lentos y quizá hasta nerviosos.

Los siguientes minutos no variaron mucho, LIGA no salía de su campo, se defendía con desorden y Vélez sin acelerár más, pero estuvo muy cerca de hacer un marcador terrorífico en esa primera etapa. Antes del fin de la misma, LIGA quizá tuvo un par de acercamientos, pero nada más.

Para enfrentar la segunda etapa los equipos no variaron, salvo el cambio de Vélez por la lesión de Zapata antes de finalizar el primer tiempo. El partido, si bien bajó las emociones fuertes, pero era muy parecido a la parte inicial, con Velez que dominaba campo, balón y juego, y con Liga que seguía intentando defender, tirando el balón lo más lejos posible, sin mucha suerte.

En una noche terrible para LIGA, los dos que se pueden rescatar de los albos, fuern Fernando Hidalgo y Hernán Barcos, que muy solos y sin mucha suerte, se los vió marcando en el área de su equipo e intentando atacar y llegar de cualquier manera a la cancha de Vélez.

Para cerrar la noche negra del equipo que justamente jugó con el uniforme de ese color, Luis Chucho Bolaños veía dos cartulinas amarillas de parte del central Amarilla, una por “simular” faltas, y la segunda por una entrada fuerte. Hilando fino podríamos discutir las dos jugadas, pero por ahora, dejaremos así, además ya no hay como hacer nada al respecto.

Inmediatamente de eso, centro desde la izquierda de Vélez, la defensa se queda parada, Dominguez sale mal, y entre tres delanteros argentinos, y no puede hacer nada para ver caer poro tercera vez en la noche su valla. 3 a 0 que ya era muy difícil, y que podía convertirse en peor.

Bauza desde la banca pedía tranquilidad, porque los jugadores dentro del campo estaban descompuestos, en otro lugar. No era una tranquilidad de pasividad, sino de que no se desordenen mas, intentar no caer nuevamente con gol en contra, y peor aun, no ver otra tarjeta roja. Así, la premonición del Patón se hacía realidad, luego de un balón disputado, en el que Néicer Reasco llega tarde y como no alcanza al balón, golpea con tremenda planca alta a Papa. Roja directa y se preveía una peor noche.

Encima de todos los males, Hernán Barcos era sustituido por Walter Calderón tanto por el gran sacrificio del argentino como por que al parecer salió golpeado, esperemos que no sea una lesión mayor.

Como para cerrar el partido, con algo de positivismo, LIGA tuvo un par de intentos de llegar al arco rival, dos, nada mas. Pero que estuvieron muy cerca de poder ser un gol, que no fue pero que pudo ayudar a ponerle color a la noche negra en Liniers.

Ahora no queda más que un largo viaje de regreso y el análisis del cuerpo técnico. Sacarse el mal sabor de estos últimos malos partidos, buscar “curarse en salud” contra Emelec en Guayaquil, y trabajar conscientemente para el partido de revancha con Vélez, el jueves próximo. Olvidar el de hoy, que fue, sin duda, el peor partido en mucho tiempo!

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