El editorial de Jonás, 005

El editorial de Jonás, 005

Luego de la gran victoria del día de ayer ante los “leprosos”, el fervor y la alegría son inmensas.  Disfrutemos del paso a SEMIFINALES con toda la importancia que representa haber vencido a un equipo duro como lo fue Newell´s.

Pero tras cada triunfo de la “U” están un sinnúmero de historias protagonizadas por los jugadores, integrantes del cuerpo técnico, dirigentes, hinchas y todos quienes rodean a Liga Deportiva Universitaria.  En esta ocasión quiero recalcar la historia de dos jugadores de Liga que fueron protagonistas el día de ayer: William Araujo y Carlos Ariel Luna (el “Chino”).Sabían Ustedes que William Araujo, tras su paso por un buen número de equipos de nuestro país (incluyendo la segunda división) estuvo a punto de ”colgar los botines”?… Pues si, al ver que su carrera no tenía el éxito esperado, a William le recomendaron que lo suyo no era el fútbol y que mejor se dedicara a otra cosa.  Tan cerca estuvo de dejar el deporte que, inclusive, uno de sus familiares le tenía listo un trabajo de menor rango en la Empresa Metropolitana de Agua Potable.  Claro, en vista de que William no tenía otro oficio o carrera, su futuro se veía iniciando otra vez, de cero y desde abajo. Finalmente, la constancia de William, su profunda fe religiosa y el destino, ahora lo colocan como uno de los pocos jugadores de Liga que han sido parte activa de nuestras 4 Coronas Internacionales.

Carlos Luna, por su parte, en los inicios de su carrera jugaba (en Argentina) para lo que aquí vendrían a ser las “Ligas Barriales”.  Al percatarse de sus cualidades, las ligas de otros “barrios” lo contrataban para que juegue en sus equipos; y en vista de que no había dinero para cancelarle en efectivo, la forma de pago por su trabajo era a través de la entrega de víveres, animalitos, etc… es decir, el Chino literalmente jugaba “por la papa”.  Será por ello que ahora vemos a un guerrero en la cancha, a un jugador fuerte, de barrio, que pelea cada pelota sin temor y hasta el final, a un jugador que disfrutó como pocos la obtención del BI CAMPEONATO DE LA RECOPA en La Plata, porque resulta que era su primer campeonato.

Ambos jugadores son ahora un ejemplo de éxito y estas historias son las que hacen grande a Liga que, como vemos, está compuesta por gente buena, humilde, con un corazón gigante y sobre todo con una convicción tremenda de salir adelante.  Seguramente por ello es que vemos el hambre de gloria de los muchachos en la cancha y su entrega incondicional… seguramente la “U” es un reflejo del material humano que lo compone; y ahora no encontramos frente a un equipo seguro de lo que puede lograr, sin poses absurdas, sin soberbia y, sobre todo, sencillo ante la victoria y tomando con calma lo que se viene.

Sigamos alentando a nuestros guerreros…. AGUANTE LA “U”.

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