Duo Sinfónico

Duo Sinfónico

Primer acto: Hernán Barcos recorta, deja atrás a los defensas contrarios y remata a la esquina del poste. Segundo acto: Ezequiel Gonzalez recorta, deja atrás a los defensas contrarios y remata a la esquina del poste. ¿Coincidencia?

Minuto 49: Ezequiel Gonzalez aprovecha un pase dividido de Cantero, gana el balón y con celeridad se abre paso hacia el arco contrario. Hernán Barcos, casi instintivamente, comienza a correr de espaldas – destreza que suele repetir con asombrosa facilidad cuando celebra un gol – da media vuelta al instante en que el Equi se decide a disparar. El balón se desvía en el cuerpo del Pirata, rebota en el césped y termina en las redes. ¿Suerte?

Para contestar la pregunta, pasemos al Minuto 83. Ezequiel Gonzalez detiene un mal rechazo de la zaga de Vélez, corrige, rota, improvisa hasta que acompañen Barcos y Reasco, da paso a Néicer que regresa inmediatamente al Pirata. Barcos no toma más de un segundo en comenzar un recorrido de 20 metros, se apoya en el Equi, que arrastra marcas, elude y sirve de nuevo a Hernán. Este último infla las redes del arco contrario.

Ni suerte ni coincidencia. Esto, damas y caballeros, no es nada más ni nada menos que un duo sinfónico! La orquesta que hace posible sus obras anuncia un nuevo concierto la próxima semana, Teatro El Fortín – Argentina.

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