Dos Patones

Dos Patones

Fuera de Pomasqui, el discurso del Patón Bauza puede sonar repetitivo, cansino, especialmente en los malos momentos cuando periodistas e hinchas buscan explicación en sus palabras. Sus respuestas al periodismo deportivo suelen ser escuetas. En cada rueda de prensa, su tono pone rápidamente en claro que hay cientos de otros lugares en donde Edgardo preferiría estar.

Para algunos esta actitud ofrece la tentación de tomar  el limitado discurso mediático de Bauza como signo de insinceridad o, peor aun, su inhabilidad de identificar los males que aquejan al conjunto. Antes de de caer en esa tentación, consideremos dos destellos de luz que salieron de la oscuridad que presenta Edgardo hacia el público: El primero: su aseveración de que si no estuviera convencido de su capacidad de mejorar a su equipo ya se lo habría dicho a la dirigencia. El segundo, esta cita en nota publicada por futbolecuador

“Cuando decían que Liga no tenía juveniles, siempre mantuve la calma y le dije a los dirigentes que a partir del siguiente año (2013) no íbamos a tener ese problema, como lo hemos tenido desde el 2009.”

El Patón interno, aquel que se comunica libremente con la dirigencia, tiene claro el panorama, anticipa los problemas y analiza las potenciales soluciones. Es por esto que cuenta con la confianza plena de quienes toman las decisiones en LIGA. Este Patón sabe que los análisis de sustancia se los hace puerta adentro, entiende que los platos sucios se lavan en casa. El Patón externo, sí, es aburrido, repetitivo, hasta desesperante.

Si me ponen a escoger entre la elocuencia pública y la claridad a la interna, escojo la alternativa que nos llevó a lo más alto del Continente.