Dos golazos, gran triunfo

Dos golazos, gran triunfo

Desde hace varios días atrás se venía jugando este partido, cuando la Conmebol cambió la terna arbitral que iba a dirigir el encuentro, nominando a una terna colombiana encabezada por Oscar Julián Ruiz. Luego, un par de días atrás, cambió inesperadamente también el horario del partido, de las 17:20, horario de por sí complicado, a las 15:00, horario “nefasto” como lo calificaría Esteban Paz.

El rival de LIGA, Libertad de Paraguay, llegaba a Quito sobre la hora, con “experiencia” y buenos resultados obtenidos en la altura. Pero LIGA tiene lo suyo. Edgardo Bauza alinearía de la siguiente manera: José Francisco Cevallos en el arco; Jayro Campos, Norberto Araujo y Diego Calderón en la línea de tres; Joffre Guerrón y Paúl Ambrosi subiendo por los carriles; Patricio Urrutia y Enrique Vera en las labores mixtas de contención y colaborando en la gestación; Damián Manso de enganche y adelante a dos delanteros centros: Agustín Delgado y Claudio Bieler.

Se inició el partido y LIGA no profundizaba como en otras ocasiones con presión y precisión. Al contrario, iniciaba lento y Libertad intentaba mejor, tanto que en el segundo minuto de juego, sobre el costado derecho hay una falta (para la duda) sancionada por el juez central colombiano, el posterior reclamo de Rambert Vera, el juez le advierte, Vera insiste y se gana una tarjeta amarilla, “inexplicable”, especialmente por la actitud del jugador y que dolía por que la falta era “para la duda”.

Pasaban los minutos y el partido se desarrollaba en medio campo, pero con varias llegadas de lado y lado, quizá LIGA amagaba a tener más el balón, pero Libertad contragolpeaba con mucho más peligro. En LIGA parecía que no había el cerebro conductor que cree espacios y menos aún que imprima velocidad. Damian Manso pasó prácticamente desapercibido, salvo por una jugada que le rebota luego de un mal pase con derecha de él mismo, le queda para la zurda y es ligeramente desviada al corner por un defensor paraguayo.

Antes ya habría el único centro del primer tiempo con peligro que no llegó Bieler y Ambrosi no pudo concretar, luego intentó un pase desde el otro costado para Delgado. Así mismo una media vuelta de Urrutia que se iría desviada a la derecha del portero del “gumarelo”, y un cabezaso de Vera que no ingresó a las redes.

Por el lado rival intentaron varias veces, especialmente de contragolpe, con un muy buen partido de sus delanteros en punta, que lo único que les faltó fue puntería en la definición y una muy buena marca que “desapareció” a Bieler y Delgado. En el medio sector la destacada actuación de Martínez y Marín hacía que el partido decaiga en acciones sobre el medio campo.

Sobre la hora de finalización de la primera etapa, en pleno centro de la cancha, Enrique Vera comete una falta, innecesaria y hasta fuerte, que le haría acreedor a la segunda tarjeta amarilla y la consiguiente expulsión. Vera sabía lo que se venía, tanto que salió del campo incluso antes de que el juez le muestre la tarjeta roja.

Con esto, parecía que el partido se complicaba para LIGA, pero para la segunda etapa la actitud fue diferente. Bauza no hizo cambios en el inicio de la segunda etapa, sino hasta los 15 minutos de la misma, cuando hizo ingresar a Franklin Salas y a Luis Bolaños en lugar de Agustín Delgado y Paúl Ambrosi respectivamente. La afición en su mayoría se preguntaba el porque de los cambios, buscando una lógica, que ya sabemos que no existe en el fútbol, porque quizá los candidatos a salir eran Manso y Bieler. incluso era esperado, además de Salas, un posible ingreso de Vaca para darle otra dinámica al medio campo.

Pero lo que hizo Bauza fue darle mayor vértigo y fútbol al sector izquierdo, con Bolaños de carrilero y Salas de media punta, creando zozobra en la zaga paraguaya. De los piés del “Mago” Salas salieron las mejores pinceladas de fútbol del encuentro, acompañado por Bolaños en la gestión. Además también salieron las jugadas de gol, que si bien no se las puede considerar como asistencias para la ejecución de los goles, pero nacieron de jugadas de Salas, creando distracción, arrastrando marca y por supuesto con la brillante ejecución de los autores.

Primero el capitán Patricio Urrutia, como no podía ser de otra manera. A los tiempos que probaba un disparo de larga distancia, no tenía más… se arriesgó, disparó y el balón se coló por el ángulo derecho de la portería del Libertad. Un golazo, como los que Urrutia nos tenía acostumbrados en la Libertadores del 2005 y en campeonatos locales pasados. Un gol que es historia, además, que se mete en el corazón del hincha y que vale tres puntos.

Luego, Joffre Guerrón, ingresa por el centro, se desmarca de un paraguayo, deja en el camino a dos más y con un fuerte pero colocado disparo bajo al poste derecho, también, del arquero paraguayo, marca el dos a cero. Gol que daba la tranquilidad necesaria en un partido difícil, a una hinchada que se dió cita en buen número, tomando en cuenta el difícil horario, y que hacía que LIGA venciera al difícil rival, a un juez que parecía que se podía “cargar”, pero que en líneas generales no influyó en el partido (la expulsión de Vera es totalmente correcta), y a la sombra de la Conmebol y de Nicolás Leoz y sobretodo a los propios “fantasmas”, haciendo que LIGA tenga una semana de tranquilidad y confianza de cara a su visita a Emelec el sábado y a Arsenal el miércoles próximo.

Vale mencionar el muy buen partido de Diego Calderón, la calidad de Norberto Araujo, el sacrificio luego de la expulsión de Vera y el golazo de Patricio Urrutia, la experiencia de José Francisco Cevallos y la magia que cambió el fútbol y el partido de Franklin Salas. Luego ingresaría también William Araujo que cumplió unos buenos minutos de juego, entrengando bien el balón, cortando los avances del rival y sudando hasta la última gota de sudor en la cancha.

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