Dale alegría, alegría a mi corazón…

Dale alegría, alegría a mi corazón…

Empieza una nueva aventura copera. Desde las 17h30, hora de Ecuador, Liga Deportiva Universitaria regresa al máximo torneo continental. La Copa Libertadores vuelve a ser, desde este martes, nuevamente una obsesión para todo el entorno del equipo azucena. Tras probar las mieles de la victoria en 2008, en Ponciano nuevamente se empieza a soñar con un gran torneo del equipo manejado, en esta ocasión, por el DT Claudio Borghi.

Poco, muy poco se sabe de esta versión 2016 de la U. Tan sólo un partido disputado en el torneo local en calidad de visita ante un rival recién ascendido, y que además se cerró con una dolorosa derrota, no dejan ver nada de lo que este equipo puede llegar a lograr. Liga no sólo cuenta con diferentes actores, también apunta a otra partitura al mando de Borghi. La banda blanca, estamos convencidos, nos hará felices con sus melodías. Resta por saber si los entrenamientos han sido suficientes y si la idea de su nuevo entrenador ha calado en un
grupo que se acostumbró a ganar “a como de lugar, obviando el buen fútbol”.

La primera prueba luce bastante complicada. San Lorenzo, otro campeón del torneo, viene de empezar arrasando en su campeonato local. Puntero, invicto y reforzado, asi llegan los argentinos a la capital ecuatoriana. Seguramente en Ecuador no desplegarán el fútbol agresivo y de ataque que vienen implementando en las primeras semanas en su país, pero tienen experiencia y querrán aprovechar cada espacio que los locales dejen cuando vayan en busca del arco rival. Liga deberá ser paciente, no sólo para cuidarse del rival, pero si para ir encontrando su ritmo (impredecible hasta el día de hoy).

A diferencia del campeonato local, en donde empezar perdiendo un partido puede levantar alarmas, pero no significa quedar fuera de pelea, en un torneo como la Libertadores, no sumar de a 3 en el primer partido de local restaría un gran porcentaje de posibilidades de ubicarse en los dos primeros puestos.

Y es que para los “nostálgicos” del pasado, esos que aseguran que previo al año 2000 se disputaba una “verdadera Copa Libertadores” vale recordarles, entre otras cosas, que antes del 2000 los grupos se formaban con 4 integrantes de 2 países. Así por ejemplo, de acuerdo al sorteo, muchas veces se dieron grupos de primera fase entre 2 ecuatorianos y 2 venezolanos (peruanos, bolivianos, etc). Es mas, de aquellos grupos pasaban a la siguiente fase los 2 primeros, MAS los dos “mejores terceros”.

Si la copa de ahora es tan “delicada y endulzada” y los de antaño ganaban poniendo “algo mas que fútbol”, no se entiende el porqué dos de los máximos ganadores del torneo, Peñarol (5) e Independiente (7) dejaron de sumar títulos ya hace casi 30 años. Los uruguayos lo hicieron por última vez en 1987 y los argentinos en 1975. A simple vista, ya no parece tan fácil ser campeón en la Libertadores. Y es que no es lo mismo superar en un grupo a un brasileño, argentino, uruguayo, que quedar tercero detrás de dos bolivianos y aun asi continuar con vida. El formato actual obliga a empezar con todo, no hay tiempo para “crecer”.

La Copa Libertadores levanta pasiones, desde el día que nació hasta la actualidad. Es por eso es que todos quieren jugarla. Es por eso que todos quieren con ansia ganarla. Es por eso es que quienes ya la consiguieron alguna vez la disputan con pasión. Es por eso que queremos volver a tenerla. Es que nada se compara con llegar a ser CAMPEON DE AMERICA. Es por eso que esta tarde la “Maravilla de Ponciano” volverá a lucir sus mejores galas y se pintará de blanco. Y se volverá a escuchar… “dale alegría, alegría a mi corazón, que la Copa Libertadores……”

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