Cuando sólo juegan nombres

Cuando sólo juegan nombres

¿Con quién juega Liga la próxima fecha? con “Fulanito de tal” -Ah! entonces a ese de ley le ganamos.

Suele ser tan cotidiano escuchar o leer esta expresión cuando apasionadamente o en son de broma analizamos al rival de turno. Pese a que en algún programa radial podemos escuchar: “El rival de Liga se encuentra en mejor nivel, momento, racha, etc.,  que el equipo albo, a tomarlo en cuenta hinchas de LDU.” Seguramente luego de escuchar ese comentario solo se piensa, “la Liga es la Liga y punto”.

Y así pese a la información diaria que podemos tener en las redes sociales, en los periódicos, en los programas radiales, páginas webs, el rival es lo de menos, la pasión y el amor por nuestro equipo nos hace olvidar en la previa que jugaremos contra 12 de carne y hueso. Nos olvidamos de que cada año se cambian plantillas, los técnicos preparan partidos, jugador a o b son designados para cumplir labores específicas, etc. La previa de los encuentros siempre están acompañadas de las mejores memorias de nuestro equipo y las peores del rival: que no ha ganado campeonatos, que no tiene hinchada, que el arquero hace bloppers, etc. Todo es válido y entre risa, cargada y el significante de superioridad el hincha queda tranquilo.

Incluso ahí es cuando caemos en depender del rival para asistir a un partido u otro, reconocemos al contrincante por nombres, por el color de la camiseta, por el nivel de “pica” que le tenemos. Pero ¿dónde queda el momento futbolístico? ¿Queda solo para los periodistas que analizan el partido minuto a minuto? ¿Queda para luego justificar derrotas o empates? ¿En dónde queda? Y es que nuestros ojos en los 90 minutos se enfocan mas en ver a las camisetas albas que se mueven en la cancha, a ratos parecería que no tendríamos rival que nos complique, porque es Liga de Quito, el Rey de Copas, el terror de los argentinos, el que dio dos vueltas en el Maracaná. Eso es lindo pero no sirve para ganar actuales partidos.

Ojo que con esto no intento justificar el momento de Liga que no ha sido estable ni bueno este año, solo vuelvo a lo básico: es un juego.  Uno en donde sí es importante la historia de la institución, lo que representa, lo que ha construido que tampoco minimizo; pero como todo no es estático e influyen muchos factores para el desarrollo de un juego en sí.

Cada partido es un reto nuevo, sino las hazañas en el fútbol no serían posibles, los partidos antes de jugarlos ya se ganarían, iríamos a gritar goles, pero no conoceríamos el sabor de la lucha, de la remontada, de vencer imposibles y fantasmas. No recordaríamos hoy lo que es que LIGA sea el primer equipo ecuatoriano ganador de la Libertadores, que rompió pronósticos y mitos.

Por ello antes de insultar, criticar, desarmar plantillas, cambiar de técnicos es bueno informarse del rival, de los momentos, informarse sobre nuestra plantilla, para que cuando estemos en desacuerdo tengamos puntos solventes, con respeto y con argumentos para aportar al análisis de lo sucedido. Claro nunca dejaremos la pasión del hincha que es hermosa porque con ella se vibra, pero no alimentará de cargas negativas al ambiente futbolero. Porque quizás volvamos el próximo fin de semana y nos llevemos una sorpresa contra todo pronóstico por las capacidades que nuestro equipo tiene y no están latentes en el hoy.

Finalmente quedan otros partidos en los que la magia de la camiseta pesan, el tener hegemonía de tantos años de local contra otro equipo es divertido, pero vaya que muchas veces se lo sufre durante los 90 ¿no? ¡Ahí la magia futbolera!

Basta decir que un partido de fútbol se juega entre dos equipos, por ello a veces me molesta cuando  leo en periódicos títulos como este “¡Al fin…!, el equipo Fulanito de tal, arrollador” refiriéndose en el titular a un equipo que le goleó al rival de turno, ¿y por qué me molesta? Por la razón de que muchos periodistas o medios solo caen en exaltar a un equipo y hundirlo a otro, no solo en el titular sino en la nota informativa. Así que cierro el periódico, no niego que Fulanito de tal tiene buen momento, pero no me olvido que el rival recién perdió a su técnico, los jugadores andan sin brújula y su planteamiento no fue bueno. No me olvido que en un partido juegan dos y siempre es importante entender qué hizo el rival.  Y si algo nos ha enseñado el Patón Bauza a los hinchas es a no minimizar al rival y que el partido no lo ganamos con el nombre.