Algo no rueda bien en Ecuador

Algo no rueda bien en Ecuador

No solamente en el tema futbolístico y dentro de la cancha, la selección ecuatoriana de mayores deja mucho que desear. También deja serias dudas de que > su manejo sea el correcto en el tema organizativo y comunicacional.

Dejando de lado el problema con las canchas de entrenamiento que los hizo cambiar de lugar de hospedaje, obligando a un viaje de mas de cuatros horas desde el aeropuerto al hotel, a un equipo que venia cansado y viajando todo el dia, extraña que se haya obviado el pequeño detalle de conocer que el viaje entre Toronto y New York, pese a lo corto de su trayecto, era un vuelo internacional, con todo lo que esto implica. Hasta el tema de Antonio Valencia, promocionado y anunciado como la gran figura presente en Ecuador, y su no presencia al final.

Y es que la presencia del combinado amarillo, azul y rojo en la gran manzana siempre fue un motivo de gran movimiento de los ecuatorianos. Los nativos de la mitad del mundo suelen aprovechar todas y cada una de las visitas de su representante nacional, para demostrarles el afecto y cariño a quienes ellos consideran “sus” héroes. No ha importado que la selección se hospede y juegue lejos del corazón de la comunidad tricolor, Queens.

Siempre hubo buena disposición de dirigentes y jugadores, tanto para hinchas ansiosos de una foto o un autógrafo, como para periodistas del medio local. El trato fue amable y cordial. Todo esto parece haber quedado en el olvido. Lo normal en esta ocasión ha sido encontrar tensión, poca colaboración, inclusive hostilidad. La disposición de Reinaldo Rueda que impide, entre otras cosas, conceder entrevistas en el hotel o no poder mirar los entrenamientos, parece que tiene a todos mas preocupados de las posibles sanciones o exclusiones, que de actuar naturalmente.

Lastimosamente hubiéramos preferido comentar temas mas importantes y de trascendencia para la selección, como por ejemplo que es lo que esta haciendo el cuerpo técnico para cambiarle la cara a un equipo que todavía no encuentra identidad, no tiene seguridad defensiva y no sabe lo que es ganar, pero ni dirigentes, ni jugadores, pero aun cuerpo técnico nos dieron esa oportunidad.

De la manera en como ha manejado la previa, parecería que el amistoso del próximo martes ante Grecia representa mucho mas que un entrenamiento para Rueda y los suyos. Vamos a estar presentes en el Citifield de Flushing, New York, al igual que miles de ecuatorianos, con la esperanza de ver algo mas, mucho mas, de lo que nos ha mostrado este conjunto, que pese a las figuras con las que cuenta, no consigue convencer, peor aun encantar a su gente.

Ojalá tengamos suerte esta vez, y esas mas de 10 horas de manejo en un par de días “bien aprovechadas” no hayan sido en vano, y aunque sea en la intimidad del estadio consigamos sacar un par de frases de los “nuestros”, o por lo menos de los griegos, después de todo, mas fácil aprenderemos ese idioma que cambiar la realidad de un equipo que mismo, mismo, no rueda.

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