¿A dónde estamos yendo?

¿A dónde estamos yendo?

¿En qué momento todo cambió? Pues queda claro que el 2 de julio del 2008 en el Estadio Maracaná. Sin embargo eso produjo, más allá de la alegría y todo lo concerniente a aquello, junto a las posteriores consecuciones, que Liga Deportiva Universitaria siempre esté en la mira de todos. Más cuando está mal que cuando está bien…claro, la pregunta es: ¿Qué es estar mal?.

Una frase de la sabiduría popular, que a ratos pasa por liviana o intrascendente; inclusive por justificativa, menciona que “siempre se puede estar peor” y en el fútbol esa es una verdad casi indiscutible. Basta ver la tabla de posiciones con la realidad de cada equipo para comprobarlo. Entonces vuelvo a preguntar ¿Liga está mal?

Mal seguramente porque no se han conseguido los objetivos, aún cuando esto no se acaba todavía, pero no es la catástrofe ni el fin del mundo que desde varios medios de comunicación se pregona y orquesta porque LDU no está en el primer lugar de la clasificación. Desde el primer empate que el equipo registró este año, las críticas empezaron y conforme ha pasado el tiempo las críticas se han convertido en exigencias desde los medios, camufladas bajo “renovación” del equipo.

No digo que Liga esté jugando bien, pero también es cierto que los primeros partidos nos emocionaron y pintaba un mejor horizonte; sin embargo, el diario martillar respecto a cambiar, a renovar, casi llegando al “que se vayan todos”, más menos, al calor de cada resultado dominguero, es una cosa que realmente cansa y molesta. ¿Para qué hay entonces una dirigencia y un cuerpo técnico? Siempre desde afuera es fácil hablar y criticar, y entiendo que así hay que hacerlo, pero deja ya de ser algo interesante cuando la repetición es constante, sin mucho que aportar al debate, y más aún cuando las recetas mágicas son complementadas con primicias que sólo apuntan a causar especulación y desestabilización, bajo la motivación de enunciar aquello que “yo lo dije antes que ustedes”.

Lo de la famosa lista de los jugadores que se irían y lo que no,  refleja nada más que el interés de causar revuelo y tener de qué hablar en pos de conseguir audiencia, en un momento inoportuno cuando todavía faltan fechas por jugarse. El día del revuelo ante dicha información Edgardo Bauza desmintió que aquello exista, y Esteban Paz también lo ha hecho. Por último sólo ellos saben si existe o no, pero son ellos mismos los llamados a informar las cosas y si no lo han hecho, otra vez en caso de existir, es por respeto a quienes juegan en Liga en este 2012.

Lo que no entienden es que eso genera resistencia en los jugadores. Lo sé porque en paréntesis a las actividades de Cyberalbos pasé por dos radios de Quito, y es muy fácil caer en aquello de las primicias o las pepas (lamentable ejercicio), pero para quienes está claro el tema de la ética, como lo tengo yo, entendemos que hay momentos para decir las cosas y cómo decirlas. No por conseguir fama, aumentar el ego, y llenarse de followers o que el negocio mejore hay que soltar cualquier cosa. Y luego quieren que los jugadores les den entrevistas….son las contradicciones….No es un tema de ser periodista o no, no lo soy de formación, pero sí es cuestión de ética absoluta y procedimiento.

Finalmente yo sí extraño ese fútbol en que, una vez acabado el torneo, con cualquier resultado, la expectativa recién se manifestaba ante saber quiénes vendrían y jamás sobre quiénes se irían. No a seis fechas de que el campeonato termine y bajo la consigna de que ya no sirven para nada. A dónde estamos yendo….